La operación de hernia discal y de estenosis de canal a la que fue sometido ayer el rey Juan Carlos I de España en un hospital madrileño concluyó de forma "plenamente satisfactoria", informó la Casa Real española, tras la séptima operación del monarca en dos años y medio.
"La intervención, que ha durado aproximadamente 3 horas, se ha realizado bajo anestesia general y ha resultado plenamente satisfactoria", afirmó la casa del rey en un comunicado.
El monarca fue operado por el neurocirujano Manuel de la Torre, quien aseguró tras la intervención que "la situación de su majestad el rey durante toda la cirugía ha sido absolutamente estable y su recuperación es muy buena, está despierto y colaborando como siempre suele hacer su majestad".
El rey Juan Carlos fue intervenido de una "antigua hernia discal", que se agudizó en los últimos meses, así como de una estenosis de canal, un estrechamiento del canal raquídeo, que contiene la médula espinal y las raíces nerviosas, que se ven más presionadas por ese estrechamiento y provoca dolor lumbar y en las piernas.
El doctor De la Torre explicó que se han tratado las dolencias del rey "mediante la extirpación de las hernias discales y una cirugía descompresiva muy amplia y una estabilización raquídea con una fijación transpedicular para lo cual hemos utilizado un neuronavegador y un escáner intraoperatorio".
Los médicos colocaron al monarca una pequeña prótesis en la columna, que permite abrir progresivamente el canal raquídeo y liberar los nervios que estaban presionados.
El doctor De la Torre señaló que el rey estará alrededor de "una semana" en el hospital y que se necesitará "aproximadamente de dos a seis meses para una recuperación completa".
El cirujano señaló que la rehabilitación comenzará "a las tres semanas, con una rehabilitación del área quirúrgica, de la zona lumbar, consistente en una rehabilitación muscular, y después la rehabilitación motora y de extremidades inferiores, que vaya ganando fuerza, que vaya ganando tono y que pueda ir caminando con toda naturalidad".
El médico insistió en que el rey no tendrá necesidad de volver a usar muletas, en una imagen que era ya habitual en sus últimas apariciones públicas.
De la Torre insistió en el buen estado del rey, quien pudo intercambiar unas breves palabras con su hijo, el príncipe Felipe.
"Está satisfecho de haber superado una situación muy pesada de dolores e incomodidades", afirmó don Felipe a los periodistas apostados a la entrada de la clínica.
Don Felipe, acompañado por su esposa, la princesa Letizia, abandonó la clínica poco después de que lo hicieran su madre, la reina Sofía, y sus hermanas, las infantas Elena y Cristina.
El rey había llegado a la clínica sobre el mediodía para su segunda operación en cuatro meses después de que en noviembre pasado fuera operado de la cadera izquierda para implantarle una prótesis debido a una artrosis.
Antes, había sido intervenido de la cadera derecha el 14 de abril de 2012, tras ser repatriado de urgencia después de sufrir una fractura al caerse en un campamento en Botsuana donde se encontraba cazando elefantes.
En esa ocasión, los médicos le colocaron una prótesis al monarca, que días más tarde tuvo que ser operado de nuevo de la misma cadera debido a una luxación sufrida "a consecuencia de un mal movimiento", según informó entonces la Casa Real.
Antes, en junio de 2011, había sido operado de la rodilla derecha y en septiembre del mismo año, intervenido de un desgarro en el tendón de Aquiles. Además, en 2010, el monarca español había sido operado de un tumor benigno en un pulmón.