3 de septiembre de 2017 - 00:00

Recomiendan que la Justicia tenga intérpretes de lengua de señas

El caso Próvolo puso en relieve el rol que cumplen. Una especialista brasileña trajo a la provincia su experiencia.

El resonante caso Próvolo está dejando su huella en la Justicia mendocina. La investigación por los abusos a chicos sordos en el instituto religioso ha puesto en relieve el rol de los intérpretes de lengua de señas. Son ellos quienes actúan como puente entre los denunciantes y el fiscal, los abogados, los peritos y los taquígrafos. Prácticamente sería imposible poder reconstruir los hechos sin la presencia de estos profesionales.

En este contexto, la magister en traducción de Lengua de Señas, además de abogada, Luciana Marques Vale, se refirió a la necesidad de que estos intérpretes sean personal fijo en el Poder Judicial (hoy en la provincia son externos).

“Es muy importante que la lengua de señas esté presente en el plano judicial porque muchas veces las víctimas o los acusados son sordos y no consiguen dar su versión o intentar demostrar lo que les ha pasado. Es una forma inclusiva de garantizar sus derechos”, resumió la especialista brasileña, quien visitó Mendoza para participar de un congreso de traducción e interpretación en la Universidad del Aconcagua.

De hecho, recordó que en su país hubo un episodio similar al del Próvolo hace 2 años, y que también incluyó denuncias contra religiosos por abusos hacia personas sordas. A partir de ese momento se incorporó esta lengua y sus intérpretes al ámbito jurídico en algunos tribunales de Brasilia.

Inclusión

La especialista destacó que “recientemente un tribunal superior brasileño ha declarado que la lengua de señas tiene que estar presente también en el ámbito jurídico. La semana pasada tuvimos el primer tribunal de jurados con interpretación de lengua de señas, y se ha demostrado la necesidad de incluir una terminología jurídica capaz de solucionar problemas de traducción”, resumió Marques de Vale.

Para ella, el caso Próvolo debería ser el contexto indicado para que en el país y en la provincia se replique esta experiencia. “Es necesario que esto ocurra. Las personas sordas muchas veces son apartadas de la sociedad porque no consiguen comunicarse con nosotros. Ya sea por falta de conocimiento de la lengua de señas o por falta de conocimiento de qué les ha ocurrido y qué deben hacer”, rememoró.

“En 2015, en el Estado de Río Grande do Sul también hubo un caso de abuso a personas sordas. Al igual que en Mendoza, fue en una comunidad religiosa y eso mostró la necesidad de entablar una comunicación mayor y efectiva con los sordos para que pudieran transmitir a su entorno todo lo que les había pasado, todos los procesos de los que habían sido víctimas”, sintetizó.

Incluso, durante el transcurso de esa causa se siguió un procedimiento similar al de Mendoza, convocándose a asociaciones de sordos y sus intérpretes. “Pero ahora concluimos en la necesidad de contratación de intérpretes para cumplir la ley y para prestar el servicio cuando sea necesario”, resumió Marques Vale.

Contra el oralismo

Entre tantas acusaciones al Próvolo, una de las más graves está vinculada a que allí no enseñaban la lengua de señas sino que se guiaban por la tradición oralista (enseñar a los chicos a leer los labios). Según denuncia la querella de la causa penal, esto tenía un único objetivo: que los chicos tuvieran más dificultades para hacer públicos los episodios.

“La tradición oralista nació en un Congreso de Milán, en 1870. Fue un modelo impuesto a todo el mundo pero no es efectiva porque inculcaba la enseñanza de la lectura de los labios, y muchas veces las personas no tienen una buena dicción de habla. O hay palabras que son muy parecidas cuando se dicen juntas o rápido”, explicó la especialista brasileña.

En Brasil, desde 2002 se designó a la lengua de señas como lengua oficial de la comunidad sorda. En Argentina, en tanto, en casi todos los colegios para chicos sordos se enseña e inculca, algo que no ocurría en el Próvolo.

El proceso cognitivo del traductor

Especialistas de todo el mundo participaron el viernes y sábado pasados del primer congreso internacional abocado a tratar todos los aspectos de la traducción y al lenguaje de señas. El encuentro se realizó por primera vez se realizó en la Argentina y en nuestra provincia, y estuvo organizado por la Universidad del Aconcagua y el Colegio de Traductores de Mendoza.

Durante las 2 jornadas, a lo largo de exposiciones y talleres se abordaron los complejos procesos cognitivos asociados a la traducción e interpretación, su didáctica, la tecnología, la realidad laboral del traductor y del intérprete, y las lenguas de señas.

“Nuestro objetivo es traer lo que se está haciendo en el mundo a Mendoza, queremos ser pioneros en instalar la línea de investigación sobre la importancia de los procesos cognitivos del traductor, movimiento que aún en la Argentina se desconoce”, destacó la directora de la escuela superior de Lenguas Extranjeras, Mónica Giozza. Además, resaltó que en la actualidad la neurociencia cognitiva proporciona una nueva manera de entender el cerebro y la conciencia y es en este marco que cobra valor el proceso de cognición en la tarea del traductor.

Entre las dos jornadas participaron 190 asistentes, 40 expositores y 6 plenaristas.

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