23 de septiembre de 2013 - 22:21

Lo que quieren los ciudadanos

Empiezan nuevamente las campañas electorales y los partidos políticos acuerdan sus programas y propuestas a los votantes.

Estos, a su vez, se preparan para recibir, tal vez con poco entusiasmo, miles de mensajes en medio de sus programas favoritos, en radio y TV. Es que la experiencia indica que las agrupaciones inscriptas hacen sus propuestas según su ideología -cuando la tienen- y sus intereses. También, con los números que les dan las encuestas.

Mientras tanto, la gente escucha e indaga cuál de todos los postulantes se adecua más a sus necesidades ya que, como siempre ocurre, ninguno propone exactamente todo lo que el pueblo quiere. Es posible rescatar un poco de cada uno, pero nunca se encuentra a una agrupación política que conforme plenamente al elector.

Como es más la gente que no está afiliada, que la que lo está, pero no por eso es ignorante, aquí va una humilde propuesta para que alguien acepte el desafío y se acuerde de las necesidades y deseos de los ciudadanos, a los que los candidatos desean representar. Es sólo una pequeña síntesis, que se puede ampliar, que debería agrandarse. ¿Por qué no?

Propuesta

En primer lugar

, un proyecto de reforma constitucional que tenga, como mínimo, estos puntos:

1) Revocatoria de mandatos. Con el 30% (o menos) de los votos de los ciudadanos, el funcionario en cuestión puede ser removido de su cargo.

2) Modificación de la representación del Senado: de un criterio proporcional a la cantidad de habitantes (esquema repetido de la representación de Diputados) a uno que contenga la representación por departamento: dos por cada uno de los 18 departamentos.

3) Modificación de secciones electorales. Por ejemplo, Godoy Cruz y Luján no tienen nada que ver con el Valle de Uco. Maipú tampoco tiene que ver con la Zona Este. Guaymallén, Maipú y Luján, que comparten una misma actividad productiva, tienen que ir forzosamente juntos, en una misma sección. A su vez Godoy Cruz, que es netamente urbano, tiene que integrar la primera sección.

4) Concurso universal de antecedentes y oposición, para acceso a cualquier cargo público que no sea electivo.

5) Eliminación de listas sábana.

6) Votación electrónica de las leyes, como se hace en el Congreso de la Nación.

7) Prohibición expresa de inauguración de obras públicas, publicidad o propaganda institucional, 30 días antes de las elecciones.

8) Legisladores, concejales e intendentes no pueden acceder a cargos públicos si no han completado su mandato de cuatro años.

9) Inversión de la coparticipación federal de impuestos: la Provincia coparticipa a la Nación, en porcentajes a establecer.

10) Exención del impuesto a las ganancias para todos los trabajadores. Aquí quiero agregar que hasta tanto no se satisfaga completamente el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, ningún funcionario de cualquiera de los tres poderes debe ganar más de diez veces de lo que cobra la clase más baja de todos los escalafones.

11) Vuelta a la Provincia de la Caja de Jubilaciones y otorgamiento del 82% móvil a todos los jubilados provinciales.

En segundo lugar

, algunas ideas sobre el combate a la inseguridad:

1) Investigación no sólo sobre los autores directos de los delitos sino también sobre los autores ideológicos o sobre los "reducidores" de los objetos robados. No hay robos si previamente los ladrones no tienen quién compre el fruto del delito. El que adquiere objetos robados es tan delincuente o más que el que los sustrajo.

2) Construcción de otra cárcel, más moderna y más grande, en Cacheuta, que remplace a las unidades carcelarias de calle Boulogne Sur Mer de Ciudad de Mendoza. Se podría edificar con el resultado de la venta de esos terrenos.

3) Aplicación de un solo Código Procesal Penal en toda la provincia, presupuestando los recursos necesarios al respecto.

4) Persecución implacable al narcotráfico, fuente y madre de todos los delitos.

5) Remate de todos los vehículos estacionados en la playa San Agustín.

En tercer lugar:

1) Volver a los índices económicos locales, confiables.

2) Incrementar el fomento a las cooperativas, como política de Estado, que trascienda a todos los gobiernos.

3) Duplicar el espacio para el público en Administración Tributaria Mendoza (ex Dirección General de Rentas) y triplicar la cantidad de personal de atención al público que va a hacer trámites impositivos. Es inconcebible tener que hacer cola para pagar y estar al día con tasas e impuestos y esperar más de dos horas. El público merece la mejor de las atenciones, sobre todo si se trata de pagar.

4) Resguardar el Fondo para la Transformación y el Crecimiento asegurando el 100% de la cobrabilidad y prohibiendo su uso para capitales extranjeros.

5) Multiplicar por cinco los préstamos y subsidios para tela antigranizo, como el método más eficaz de lucha contra las pedradas.

6) Promover fuertemente el riego por goteo e incrementar la impermeabilización de los canales.

7) Resucitar el Fondo Anticíclico, para hacer frente a las contingencias económicas sin tener que recurrir a costosos préstamos.

8) Eliminar, por año, el 80% de los cargos de las personas que se jubilan, de modo de reducir el exagerado número de empleados públicos. Hacer una profunda reestructuración del personal para cubrir las verdaderas necesidades. Esto, sin admitir excepciones, que terminan burlando la normativa de congelar las vacantes.

En cuarto lugar:

1) Aceptación de las derrotas sin echar la culpa a "errores de comunicación", o falta de tiempo para idear una campaña, como si el pueblo fuera idiota y no supiera elegir.

2) Boleta única para todos los candidatos con la posibilidad de marcar al preferido evitando, de esa manera, el robo de boletas y la costosísima impresión y distribución.

3) Fomentar la participación política pero no como "carrera" sino como vocación de servicio.

4) Insistir con el servicio cívico voluntario con el objeto de crear conciencia de la cultura del esfuerzo, no de la ideología de la dádiva.

Es una pequeña enumeración, sujeta a ampliaciones pero que ningún político ha propuesto. Sólo se han escuchado frases marketineras, musiquitas pegadizas y caras sonrientes, pero ninguna propuesta seria que revele al elector las verdaderas intenciones de los candidatos y de sus agrupaciones políticas.

Conclusión

El 30 de octubre próximo se cumplen 30 años de la elección que posibilitó el retorno a la democracia y vamos logrando una gran madurez, de tal manera que el voto ya no es cautivo sino cada vez más pensante.

Ningún político es el dueño de los votos, aunque algunas agrupaciones mantienen su caudal electoral mínimo. Ya es hora de que pasemos de una democracia representativa a una participativa y que se abra el juego a toda la ciudadanía como verdadero motor de la república. Tenemos una nueva oportunidad y debemos comprometernos a consolidarla. No la desperdiciemos.

Las opiniones vertidas en este espacio, no necesariamente coinciden con la línea editorial de Diario Los Andes.

LAS MAS LEIDAS