El gobierno nacional presentará en el Congreso un proyecto de nueva Ley de Alquileres. La iniciativa, de acuerdo con lo comentado en ámbitos oficiales, está destinada a la clase media, muy afectada en general por la inestabilidad de la economía.
El gobierno nacional presentará en el Congreso un proyecto de nueva Ley de Alquileres. La iniciativa, de acuerdo con lo comentado en ámbitos oficiales, está destinada a la clase media, muy afectada en general por la inestabilidad de la economía.
De esta manera, según el proyecto de ley, los alquileres inferiores a unos 26 mil pesos es decir el equivalente a 650 UVAs, serán ajustados por una formula en partes iguales que surge entre el Indice de Precios al Consumidor (IPC) y la variación de la Remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (Ripte). Este resultado será elaborado y publicado mensualmente por el Banco Central. De hecho, utilizaría las mismas variables que las que se usan para actualizar las jubilaciones.
Recordemos que en este momento, unas 100 mil familias alquilan en Mendoza y que el valor promedio de un alquiler de un departamento céntrico de dos habitaciones ronda los 10 mil pesos. En tanto, uno de tres dormitorios en una zona similar puede ascender a 15 mil pesos.
Consultados al respecto, referentes del sector inmobiliario mendocino coincidieron en señalar en que, de aprobarse, la ley va a perjudicar a quienes supuestamente pretende beneficiar. Según dijeron cada vez que el Estado intervino en el mercado inmobiliario fue un "desastre", ya que se termina trasladando al precio del alquiler que pagan los inquilinos.
El proyecto que impulsa Macri pretende que los honorarios inmobiliarios no estén a cargo del inquilino en las propiedades con destino habitacional. También propone eliminar la prohibición de indexar contratos para los alquileres que superen los 650 UVAs.
Otro punto importante es que el depósito de garantía que se le cobrará al inquilino "no podrá ser mayor al importe equivalente al primer mes de alquiler". Y seguirá la vigencia de dos años en los contratos pero con la posibilidad de extenderlo un año, en las mismas condiciones, en especial, si hay acuerdo entre las partes.
Otros aspectos importantes del proyecto hacen referencia a las garantías. Esto es, que se puede usar como tal otro inmueble, un aval bancario, un seguro de caución, una garantía de fianza o una garantía personal del locatario, que podrá documentar con un recibo de sueldo, certificado de ingresos o cualquier otro medio fehaciente. De estos, quien pretende alquilar deberá proponer al menos dos opciones y quien alquila deberá aceptar alguna de ellas.
Para Estanislao Puelles, presidente del Colegio de Corredores inmobiliarios, cada vez que el Estado intervino en el mercado de alquileres, hizo desastres. "Hay que considerar que los valores de los alquileres no son fijados por unos pocos, se trata de un mercado atomizado, en donde hay miles de oferentes y demandantes".
Respecto de la actualización de los valores por la inflación reiteró que no sirve, porque si obligan a los propietarios de los inmuebles a actualizar las tarifas sólo 10% cuando la inflación real se ubique en 40% esto generará que los dueños de las propiedades las retiren. "Hoy tenemos la rentabilidad más baja de la historia, se derrumbó a menos de la mitad respecto de hace diez años", dijo agregando que la situación es peor que en 2001 o 2002.
Para el corredor inmobiliario Eduardo Rosta, coincidiendo con Puelles, la renta que de por si es baja será peor en caso de que se apruebe la nueva normativa. "Hace diez años se obtenía aproximadamente un 7% de renta. En los últimos años un 5% y ahora solo un 2%", advirtió.
Otro punto, según detalló, es que al no poder cargar los honorarios al inquilino de manera directa, se hará de manera indirecta. "Se van a incluir dentro del canon que se paga por el alquiler y van a perjudicarlos", explicó.
Roberto Irrera, que también es corredor, advirtió que la ley que impulsa el gobierno mira a los dos millones de inquilinos que viven en Buenos Aires, buscando su voto.
"Pero no va a solucionar el problema de los alquileres. No lo quieren entender. Ahora, con una renta de 3% hay que tener un inmueble 30 años para que de ganancia. Así, nadie va a querer construir para alquilar", aseguró Irrera.
Continuando, dijo que una de las cláusulas actuales, la del escalonamiento en el monto del alquiler permite saber al inquilino cuánto pagará al principio y al final del contrato. Pero con los nueva normativa, el valor se actualizará dependiendo de la inflación cuando su sueldo no incrementa al mismo ritmo.
Los números del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza señalan que históricamente la renta de los alquileres rondaba entre el 6 y 7% anual, mientras que hoy se ha reducido a la mitad para equilibrarse en torno al 3%. Para ilustrar con un caso concreto, si alguien tenía una casa valuada en 100 mil dólares, antes podía alquilarla en U$D 6.000 al año (500 dólares mensuales) mientras que ahora podría hacerlo en U$D 3.000 al año (U$D 250 mensuales).
En lo que se refiere a negociaciones para contratos de alquiler, en Mendoza hay dos modalidades: anual o semestral. La primera va de un 30 a un 35 % por año de suba, mientras varía del 12 al 15% por semestre.