Lula, que lidera las encuestas de cara a las presidenciales de octubre, puede quedar proscripto. A continuación, un vistazo a cómo podría afectar su entrada a la cárcel al panorama político de Brasil.
Lula, que lidera las encuestas de cara a las presidenciales de octubre, puede quedar proscripto. A continuación, un vistazo a cómo podría afectar su entrada a la cárcel al panorama político de Brasil.
El tribunal electoral
Incluso aunque el juez Moro no hubiese emitido una orden de arresto contra Lula, el ex mandatario podría quedar fuera de la carrera electoral en base a una ley que veta a los candidatos con condenas confirmadas. La corte electoral brasileña, el Tribunal Superior Electoral, decidirá sobre las candidaturas en agosto.
Otros candidatos
El congresista Jair Bolsonaro, un ex capitán del ejército que ha sido comparado con el presidente de EEUU, Donald Trump, está segundo en las encuestas por detrás de Lula, más de 20 puntos atrás. Bolsonaro defiende la dictadura militar, ha sido multado por realizar comentarios sexistas y racistas y es un firme partidario de la suavización de las leyes de armas en el país. Si Lula no se presentase, muchos de sus partidarios podrían optar por candidatos más de izquierda como Marina Silva o Guilherme Boulos.
El plan del líder
Lula celebró el jueves una reunión de emergencia con otros líderes del Partido de los Trabajadores. El grupo acordó tres tácticas para respaldar al líder: un campamento permanente de partidarios frente a su casa en un suburbio de San Pablo, la puesta en marcha de una campaña a nivel nacional y mantener la presión sobre el Supremo Tribunal Federal.
¿Campaña en prisión?
Lula tendría derecho a hacer campaña aunque esté encarcelado después de haber sido registrado oficialmente como candidato en agosto. El ex mandatario ya ha estado recorriendo Brasil durante la pre campaña. En muchos lugares se encontró con un caluroso recibimiento, pero no en todos.
Dos camionetas de su comitiva fueron baleadas recientemente durante una parada en el estado sureño de Paraná.
Nación polarizada
Partidarios y detractores de Lula tomaron las calles de varias ciudades antes y durante las deliberaciones del máximo tribunal del país. En las elecciones generales de octubre y en los meses previos, el ambiente no será diferente. La tensión es elevada y las opiniones políticas están más divididas que nunca.