Qué nos dejó la vendimia de este año - Por María Soledad Gonzalez

Este año se obtuvo casi un millón de quintales más que el año pasado.

Finalmente la marcha climática de la temporada 2017 - 2018 terminó siendo benévola. Es que casi sin grandes episodios graniceros, con algunas heladas pero con disponibilidad de agua que dieron como resultado racimos con buenas bayas, los resultados están a la vista.

Mas días con sol (que han terminado dando un grado promedio más arriba de lo esperado) y la menor humedad relativa que permitió una mayor sanidad han generado que la vendimia que está cerrando se acerque a una cosecha en volumen promedio y deje sólo para las series históricas las dos anteriores, que se ubicaron entre las más en bajas del último medio siglo.

Ya se han recolectado 25 millones de quintales, unos dos millones de quintales por encima de la estimación del INV y 31% más que el año pasado.

Ahora lo interesante es que nuevamente hay disponibilidad de caldos nuevos tintos y al parecer, el frenético ritmo de importaciones, que llevaban algunas bodegas debería terminar por diluirse.

Según datos del INV, este año en Mendoza se recolectaron 3,4 millones de quintales de malbec, casi un millón de quintales más que el año pasado. En tanto, ingresaron en bodega 60% más tanto de cereza como de criolla grande. En total, Mendoza alcanzó los 16 millones de quintales.

Evidentemente, en esta mejora en el promedio cosechado, hubo un gran ganador que fue la lucha contra la Lobesia Botrana. La presión de la plaga tanto en 2016 como 2017 diezmó la producción y mientras que este año los resultados muestran otra cara.

El dilema que se presenta de frente a la nueva temporada es cómo se enfrentará este año la plaga, cuánto será el aporte de la Nación -si lo hay- , cuánto el de la provincia y cuánto el que deberá asumir el productor.

Las dudas en el sector sobre la continuidad de este programa, existen. No obstante todavía no está todo dicho y las próximas reuniones con Etchevehere, ministro de Agroindustria, serán clave.

Claro está y más aún con el actual escenario, que cualquier medida deberá venir de la mano del famoso “costo fiscal cero” y que los desembolsos por parte de la Nación podrían ralentizarse.

Otra vez, Mendoza y la vitivinicultura en general, se encuentran ante un escenario productivo similar de cosechas a 2010, 2014 y 2015 pero con otras variables que siguen afectando el despegue.

El mercado interno en el primer trimestre sigue en baja y marca una retracción del  1%, en tanto, la colocación de vino en el exterior cayó 1,8%.

Varios referentes aseguran que habría oportunidades frente a la caída de stocks del viejo mundo pero que todavía tienen que mejorar algunas condiciones.

Habrá que esperar para saber cómo hacen las empresas para sortear la coyuntura interna de este año que se supone complejo.

LAS MAS LEIDAS