La vida del perro Quasimodo no comenzó del todo bien. Este pastor alemán nació con una malformación muy rara. Su cuerpo, lejos de la genética de esta raza, no "convenció" a sus dueños y fue abandonado en la calle.
La vida del perro Quasimodo no comenzó del todo bien. Este pastor alemán nació con una malformación muy rara. Su cuerpo, lejos de la genética de esta raza, no "convenció" a sus dueños y fue abandonado en la calle.
Por cuatro años "Quasi" se las arregló por su cuenta en las calles de Minnesota (Estados Unidos) y logró sobrevivir ante la indiferencia de todos.

El 28 de enero de 2016, su suerte cambió y su camino se cruzó con el de uno de los voluntarios de Secondhand Hounds (algo así como "Perros de segunda mano"), una organización que se encarga de recibir animales con enfermedades raras o necesidades especiales.
"Quasimodo tiene el síndrome de la columna rota que implica la falta de un par de vértebras, por lo que prácticamente no tiene cuello. Sin embargo, su cabeza y el resto de su cuerpo son de tamaño normal", explicó uno de los rescatistas, según publica La Nación.
"Este síndrome sólo se sabe que afecta a 14 perros en el mundo", aclaran los animalistas en la fan page de Quasi, que ya cuenta con más de 300 mil miembros.
A través de diversos estudios, los especialistas determinaron que, más allá de su apariencia física, el perro no siente dolor, y se mueve y corre como cualquier otro de su especie."Puede que no sea tan bonito como otros perros, pero su corazón y alma brillan y lo hacen una de las criaturas más bellas", expresó Sara Anderson, coordinadora de la organización que le salvó la vida.
La historia de Quasimodo cautivó a todos y decenas de familias se han ofrecido para adoptarlo. Pero una reciente operación impide que el animal sea ubicado en su hogar definitivo y se recupera con una familia de tránsito.