6 de noviembre de 2017 - 00:00

Puigdemont se entregó y está en libertad vigilada

El mandatario catalán destituido y cuatro integrantes de su gabinete se pusieron en manos de las autoridades de Bélgica donde se encuentran.

El ex presidente catalán Carles Puigdemont y cuatro de sus ex consejeros quedaron ayer en libertad vigilada hasta que la Justicia belga decida si deben ser entregados a España, donde son investigados por varios presuntos delitos relacionados con el desafío independentista de la región.

Así lo adelantó por anoche Gonzalo Boye, abogado de parte de los ex consejeros, en una entrevista con el canal español La Sexta citada por la agencia local Europa Press. Los cinco deben permanecer en Bélgica hasta que se resuelva la orden de detención enviada por España y acudir al tribunal cada vez que se los requiera. La noticia no fue comunicada aún de forma oficial por la fiscalía.

Puigdemont y sus cuatro ex colaboradores se habían entregado ayer por la mañana a la policía federal en Bruselas después de que la Justicia española emitiera el viernes una orden europea de detención, tras lo cual fueron interrogados durante unas cinco horas por un juez de instrucción que decidió finalmente su libertad vigilada.

A partir de ahora, la Justicia belga tiene 15 días para decidir en primera instancia si los entrega a España. En caso de que haya apelaciones, el procedimiento puede extenderse hasta 45 días, según la legislación belga, aunque la europea permite ampliar el plazo a 90 días en casos excepcionales.

Los cinco comparecieron ante un juez de instrucción belga, que decidió mantenberlos en libertad vigilada a la espera de examinar su eventual extradición.

Cataluña, región del noreste de España con 7,5 millones de habitantes y un 19% del PBI nacional, celebró el 1 de octubre un referéndum de autodeterminación prohibido por la justicia española.

La consulta, realizada sin las garantías exigidas y marcada por violentas cargas policiales, atrajo casi exclusivamente a los partidarios de la separación: con una participación de 43%, el 'sí' obtuvo 90% de los votos.

Ocho de los 14 miembros del gobierno de Puigdemont, que comparecieron ante la justicia en Madrid investigados por “rebelión”, “sedición” y “malversación”, fueron encarcelados. Otro, que había dimitido oponiéndose a una declaración unilateral, quedó en libertad bajo fianza. La misma jueza emitió el viernes órdenes europeas de busca y captura contra Puigdemont y los cuatro consejeros restantes, que habían viajado a Bruselas en busca de “seguridad”.

Ayer, los manifestantes volvieron a salir a las calles de Cataluña para pedir la liberación de estos “presos políticos”.

Puigdemont había asegurado el sábado en Twitter que están “preparados para cooperar plenamente con la Justicia belga”. Su entrega responde a un deseo “de no huir de la justicia sino de defenderse en un proceso justo e imparcial, posible en Bélgica, altamente dudoso en España”, afirmó el domingo desde Barcelona un portavoz de su partido, el conservador PDeCAT.

“Voy a ir a la justicia, pero a la verdadera justicia”, había dicho Puigdemont en una entrevista con la televisión belga RTBF, asegurando que en Madrid no existen garantías de “tener una sentencia justa, independiente, que pueda escapar a esta enorme presión, a esta enorme influencia de la política sobre el poder judicial en España”.

"Rajoy se ha comportado como un franquista"

El ex primer ministro belga Elio Di Rupo ha calificado como “franquista autoritario" el comportamiento del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ante el desafío independentista del destituido Ejecutivo regional catalán de Carles Puigdemont.

“Puigdemont ha abusado de su posición, pero Rajoy se ha comportado como un franquista autoritario. Encontremos el camino de una España más federal”, tuiteó el político socialista, que gobernó entre 2011 y 2014.

“Yo combato la política de Puigdemont, pero me impactaría mucho si la Justicia belga le metiese en prisión”, escribió en otro tuit. “Recuperemos un mínimo de dignidad. Combatamos el independentismo pero sigamos siendo democráticos”.

También criticó la actitud de Rajoy y el actual viceprimer ministro belga, el nacionalista flamenco Jan Jambon. “Cuando la policía golpea a la gente, uno se puede hacer preguntas. Cuando el Estado español ha encerrado a dos líderes de opinión, yo me planteo preguntas”, afirmó Jambon en referencia a la violencia registrada durante el referéndum y al encarcelamiento de los líderes independentistas.

Silencio político en Cataluña tras la detención del líder independentista

El afiche, que parece de una película de acción, incluye los retratos, casi todos perfilados y en tinta, de los ocho ex miembros de la Generalitat más los dos líderes de las organizaciones sociales independentistas que están en prisión.

Ayer, mientras este afiche que grita “libertad para los presos políticos” tapizaba la Plaza Universidad de Barcelona -y tantas otras plazas de esta ciudad y de toda Cataluña- y mientras decenas de personas gritaban “No tenemos miedo”, el ex presidente Carles Puigdemont llevaba ya dos horas en el cuartel de la Policía Federal de Bruselas.

Entró sereno, caminado, junto a los cuatro ex ministros de su gabinete con los que se refugió en Bruselas el lunes pasado, y antes de que se emitiera la orden de detención que la jueza Carmen Lamela, de la Audiencia Nacional, ya había librado en su contra.

La montaña rusa en la que vive Cataluña desde hace más de un mes desorienta a los independentistas que, por más fieles que sean a las convocatorias de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y de Òmnium Cultural -las dos organizaciones sociales independentistas que tienen muy aceitado el mecanismo de estimular a la gente para que salga a las calles- viven desfasados de la realidad: la concentración de esta mañana en las plazas para distribuir carteles y empapelar Cataluña con los rostros de los encarcelados perdió vigencia en cuanto se supo que Puigdemont y los ex consellers habían comparecido voluntariamente ante la Policía Federal belga.

Concentración de apoyo frente al Parlament a los lideres de la ANC y Omnium Cultural, además de los exmiembros del Govern de Cataluña encarcelados en las prisiones de Soto del Real y Estremera. Fue el 2 de noviembre.

Los portavoces de ANC y de Òmnium no quisieron hablar sobre la situación de Puigdemont en Bruselas. “Puigdemont y su ex consellers no son prófugos de la justicia, sino que han ido a Bélgica para internacionalizar el conflicto”, se limitó a insistir Marcel Mauri, portavoz de Òmnium.

Mientras trascendía que Puigdemont, detenido, deberá declarar  ante el juez belga, su partido, el PDeCAT (Partido Demócrata de Cataluña), celebraba su reunión de consejo en la Universitat Pompeu Fabra (UPF) aquí, en Barcelona.

Desde allí, ningún miembro del partido que lidera el ex presidente catalán Artur Mas ha querido opinar sobre la decisión de Puigdemont de comparecer ante la justicia belga. Se cree que la defensa de Puigdemont habría pactado con la Fiscalía que se presente voluntariamente.

La coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, sólo quiso hablar del deseo del partido de que Puigdemont encabece la lista independentista que se presentaría en las elecciones del 21 de diciembre que convocó el gobierno nacional de Mariano Rajoy como parte de la intervención en Cataluña, prevista por la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

LAS MAS LEIDAS