En una esquina del salón, una pareja de bailarines ensaya figuras para un cuadro en el que representarán a un par de pajaritos. En la otra, una segunda pareja prueba un prototipo de vestuario que se asemeja a una gran hoja otoñal. Todos desbordando conocimiento de danzas clásicas, aprovechan la mañana junto a la encargada del área de contemporáneo, Marcela Nadal, para marcar las coreografías que empezarían a aplicar en los ensayos generales junto al grueso de los bailarines.
El teatro Independencia fue el marco que los reunió bajo la mirada atenta de la directora del Acto Central, Vilma Rúpolo, y del director coreográfico Enzo De Luca, quien adelantó los aspectos que harán única la edición 2013 de Vendimia.
“La puesta coreográfica es grandilocuente, estamos preparando una puesta monumental porque tenemos mucha gente”, comenzó a explicar De Luca, quien dirigirá a los 1.000 artistas en escena que le darán vida a la fiesta.
Su propuesta incluye el desarrollo de elementos de vestuario que complementarán la danza, como por ejemplo las hojas otoñales antes mencionadas -diseñadas por Omar Lateana-, que están confeccionadas en distintas telas para utilizar tanto sobre el escenario como en el agua.
Para De Luca, uno de los objetivos principales de su trabajo es lograr el punto medio: “La gran consigna termina siendo encontrar el equilibrio entre lo tradicional y lo vanguardista, sin que pierda el carácter esencial”.
Otro desafío implica lograr que el espectáculo pueda observarse en tres planos: “Tenemos que pensar en el plano general para la gente que está más lejos, para lo cual la coreografía macro es muy importante; y para los que están de cerca viendo a los bailarines a pocos metros y para la televisión que capta el gesto”, detalló.
En cuanto a los estilos de baile anticipó que predominará por un lado la danza clásica, contemporánea y urbana, y por otro la parte folclórica tradicional y de espectáculos. “Por todos estos elementos es que el casting fue tan exigente”, recordó el coreógrafo.
Escenario en los cerros
En “Teatro mágico...” los cerros volverán a cobrar importancia ya que 250 artistas, entre actores y bailarines, trabajarán desde lo alto.
“Queremos poblar los cerros de actividad artística porque le dan a la fiesta un condimento especial”, enfatizó De Luca.
“En algunos momentos están planteados como complemento de la parte principal y en otros pasan a convertirse en situaciones escénicas prevalentes”, agregó.
Allí habrá cuadros de danza folclórica, contemporánea, regionales, trabajos de actuación, sumado a la escenografía y a algunos efectos especiales sorpresa.
Vendimia homenaje
Para él, uno de los aspectos más sobresalientes de la puesta será el reconocimiento a los primeros artistas que bailaron en el teatro griego hace 50 años: “Es muy mágico que esos pies vuelvan a bailar en ese escenario. Porque ellos fueron los que lo estrenaron, reconocieron el lugar y a partir de allí se desarrolló toda una técnica para bailar en Vendimia que heredamos las generaciones posteriores”, remarcó.
Los Andes
entrevistó a Mirta Mitre y Rafael Verón (ver suple sobre el teatro griego), quienes participaron de aquella fiesta y hoy serán dos de los homenajeados junto a varios de sus ex compañeros.
En ese cuadro, que coincidirá con el homenaje por las cinco décadas del Romero Day, los artistas bailarán una tradicional cueca cuyana.