10 de mayo de 2020 - 00:00

Proverbios chinos - Por Jorge Sosa

La llegada del coronavirus ha cambiado nuestra percepción por las cosas venidas de China.

Hay un proverbio chino que dice: “No me culpes antes de culparte”. Y tiene que ver con este asunto del coronavirus , que ha metido dentro de su casa a media humanidad, y tal vez un poco más.

Al parecer esta enfermedad, el virus de la Covid-19, nació, se generó en la ciudad china de Wuhan. Se lo voy a escribir en chino para todos aquellos que dominen el idioma: ??? Espero que haya quedado claro.

Wuhan quiere decir “escuchar”, pues el mundo está escuchando lo que tenía que decir Wuhan, y no es bueno. Es la capital de la provincia de Hubei, que queda como quien va a Upallata y sigue unos 15.000 kilómetros más (a pie es todo un inconveniente).

Wuhan no es una ciudad chiquita, ciudad de morondanga podríamos decir siendo extremadamente populares. Al contrario, es una ciudad enorme que tiene 11.000.000 de habitantes, casi la cuarta parte de la Argentina toda.

Pues al parecer Wuhan tiene un mercado de productos tradicionales chinos y en ese mercado venden sopa de murciélagos. Yo no sé cómo hay gente a las que se le ocurre comer estas cosas, habiendo ravioles, pizzas, hamburguesas, asado, es un refinamiento muy exquisito el que los lleva a consumir estas barbaridades.

Por lo tanto serían los murciélagos los culpables de esta situación que el mundo está atravesando en estos momentos, si es que la está atravesando. A ver los defensores de Batman, que salgan ahora a defender a los murciélagos. Lo único que pueden decir a favor de los murciélagos es que es una de las únicas palabras del idioma castellano que cuenta con todas las vocales.

Algunos países incluso desmienten la “teoría del mercado” y afirman que el bichito fue creado en un laboratorio chino, y entonces todos los dedos acusadores apuntan hacia el gran país asiático. Sea como fuere, el virus apareció en China y tiene responsabilidad en la transmisión mundial que ocurrió después de su descubrimiento.

La cuestión es que desde China se ha esparcido el mal. China es un país muy especial. En China, cuando los semáforos se ponen amarillos es que pueden cruzar los peatones. Consecuencia de esto es que en muchos países del mundo los chinos comienzan a ser acusados como si la culpa fuera de ellos y no de los murciélagos.

Los chinitos son discriminados en gran parte del globo. Los supermercaditos chinos - porque ellos son expertos en supermercaditos- están prácticamente vacíos. No entran ni los pocos dueños, como si la posesión de una raza los hiciera peligrosos. Son seres humanos, che, no son portadores del virus, son tan víctimas como nosotros.

Sin embargo se la agarran con los chinos y somos capaces de cruzarnos de vereda si por la nuestra divisamos a una cara con los ojitos rasgados. Muchos les dicen cosas a modo de mofa, de burla y los pobres chinos tienen que aguantarse las pullas por el solo hecho de tener la piel un tanto amarillenta. Mas que coronavirus parecen haber contraído ictericia.

Hasta los gauchos están tomando sus precauciones, porque es sabido que la mujer del gaucho es la china.

Hay dibujantes que ya no usan la tinta china y los palitos chinos no tienen demanda en las jugueterías. En fin, hay un refrán chino que dice: “ La discriminación me parece algo muy co-chino”.

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