19 de diciembre de 2013 - 23:57

Precios deprimidos

Otro grave problema que se deberá enfrentar este año es la pérdida de rentabilidad a causa de la inflación que ha tenido el sector productivo de la cadena vitivinícola.

Los precios pagados al productor durante la vendimia pasada fueron similares a los de la cosecha anterior, y comparados con 2011 en algunas variedades menores.

Así si analizamos lo que sucedió con el malbec, según datos del Observatorio Vitivinícola, el varietal emblema se pagó el kilo promedio a $ 4,22 en 2011, $ 4,23 en 2012 y $ 3,89 en 2013.

Para otro varietal clásico, como el cabernet sauvignon el derrotero de precios de las últimas tres cosechas ha sido similar.

En este sentido, mientras que en 2011 se pagó $ 3,11 el kilo, en 2012 aumentó a $ 3,22, para caer a $ 3,06 en 2013.

Para los varietales blancos, esta situación fue similar. El chardonnay promedió precios de $ 2,32; $ 2,44 y $ 2,52 para las cosechas analizadas.

Traccionada por el precio del mosto, que durante dos años se percibió atractivo, el precio de las uvas comunes terminó por ser el único que creció. Por lo tanto, mientras en promedio en la vendimia 2011 se pagó $ 0,80 por kilo, en 2012 el precio se ubicó en $ 1,07, para cerrar en $ 1,41 para las uvas cerezas. En tanto la criolla grande se pagó: $ 0,82, $ 1,08 y $ 1,42 respectivamente.

Ahora de cara a la próxima cosecha y con las existencias que hay en el mercado, que según datos del INV, corresponden a 13.554.411 hectolitros para todo el país, el stock estaría prácticamente equilibrado, lo que no debería generar presión a la baja.

“Hay que reconocer que el mercado de vinos está saturado. Hoy no hay operaciones de compra de vinos y aún con una merma del 10%, las bodegas todavía tienen mucho vino adentro. Esto no significa un aumento del precio de la uva”, dijo Casazza.

LAS MAS LEIDAS