Se viene un fin de semana nublado con probabilidad de precipitaciones por las noches. Muchas personas aseguran que saben cuando "viene mal tiempo" porque una vieja cicatriz, articulación o fractura les empieza a doler. ¿Qué tienen de verdad dichas afirmaciones? ¿Hasta qué punto se relacionan la salud y el estado del tiempo?
Un informe titulado Aches and Pains (dolores y aflicciones) del sitio de pronósticos Weather Channel asegura que un alto porcentaje de humedad o las variaciones bruscas en la presión atmosférica repercuten en el cuerpo de las personas. La presencia de iones en la atmósfera y un fenómeno físico explican la relación entre mal tiempo y dolor.
Los iones son partículas eléctricas que están en la atmósfera. El olor a pasto recién cortado que se siente cuando está por llover en realidad es olor a ozono (un ion de oxígeno). El cuerpo es sensible a estas cargas eléctricas.
"Tenemos comandos eléctricos en el cuerpo y ese aumento del dolor en determinadas zonas tiene que ver con la sensibilidad de los receptores nervioso a una mayor carga eléctrica en el ambiente”, explican los especialistas.
La sensibilidad natural del organismo se basa en la transmisión de corriente eléctrica de un lado a otro. Cuando los receptores nerviosos están sobre estimulados el dolor aumenta, o regresa, en el caso de las viejas heridas físicas. Por otra parte, la sensación de pesadez se explica por la variación en la presión atmosférica.
Para aliviar el dolor en estos casos, recomiendan evitar el esfuerzo físico y tomar abundante líquido, frutas y verduras.