Por unas horas tuve la oportunidad de compartir los caminos de la fe de miles de fieles en busca de una solución a sus problemas, sanación de enfermedades o tan sólo de ver al Papa Francisco para expresar su devoción y gratitud.
Por unas horas tuve la oportunidad de compartir los caminos de la fe de miles de fieles en busca de una solución a sus problemas, sanación de enfermedades o tan sólo de ver al Papa Francisco para expresar su devoción y gratitud.
En esos mismos caminos estaba yo en una búsqueda similar: tratar de contar la mística de la visita del Santo Padre y reflejar, en una fotografía, de tan sólo unos segundos, tanta emoción que me rodea entre lágrimas y gritos de alegría en un peregrinar por calles llenas de controles y obstáculos.
Tan sólo un par de cuadras se convierten en kilómetros y los minutos, en horas.
Tanto ellos como yo continuamos en esa búsqueda. Busco esos breves momentos de tanta pasión para lograr una instantánea histórica, que ellos la llevarán en su corazón y memoria.
Y juntos seguimos por esos mismos caminos de fe y esperanza.