6 de julio de 2026 - 10:09

Una raya cruzó más de 170 km en el río Paraná

La raya gigante, el río Paraná, el CONICET y la conservación revelaron un desplazamiento sin precedentes que cambia lo que se sabía sobre estos animales.

CONICET y de la Universidad Nacional del Litoral, constituye el movimiento más largo registrado hasta ahora para una raya que vive exclusivamente en agua dulce y plantea nuevos desafíos para su conservación.

Hasta el momento, los estudios indicaban que las rayas estrictamente dulceacuícolas se desplazaban distancias muy reducidas, generalmente inferiores a los ocho kilómetros, incluso luego de varios meses. Sin embargo, este nuevo registro demuestra que algunas especies pueden recorrer trayectos mucho más extensos de lo que se pensaba.

El trabajo fue publicado recientemente en la revista científica Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems.

Cómo descubrieron el recorrido récord de la raya gigante

La protagonista del estudio fue una hembra de Potamotrygon brachyura, conocida como raya gigante de agua dulce.

El ejemplar, que medía 74 centímetros de ancho, fue marcado por investigadores en el bajo río Paraná y volvió a aparecer 292 días después, cuando pescadores recreativos la recapturaron a unos 170 kilómetros del lugar donde había sido identificada originalmente, siguiendo el curso natural del río.

La colaboración de pescadores deportivos resultó clave para que los científicos pudieran reconstruir este desplazamiento excepcional.

Según explicó Diego Martín Vázquez, primer autor del estudio, la distancia recorrida fue mucho mayor de la esperada y demuestra que las especies de mayor tamaño poseen una capacidad de movimiento que hasta ahora era desconocida.

Qué significa este descubrimiento para la conservación

El hallazgo tiene consecuencias directas para la protección de la raya gigante, una especie catalogada como Vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Si estos animales recorren cientos de kilómetros dentro de un mismo sistema fluvial, proteger únicamente sectores aislados del río podría resultar insuficiente.

El investigador Luis Lucifora, coautor del trabajo, señaló que las futuras estrategias de manejo probablemente deberán coordinarse entre distintas provincias, considerando todo el sistema del río y no solamente áreas puntuales.

El Paraná, un río clave para la biodiversidad

El estudio también destaca la importancia del río Paraná, uno de los grandes sistemas fluviales de América del Sur que todavía conserva extensos tramos libres de represas.

Esa conectividad permite que especies como la raya gigante puedan desplazarse grandes distancias, algo fundamental para su supervivencia y reproducción.

Los investigadores sostienen que preservar estos corredores naturales beneficia no solo a las rayas, sino también a gran parte de la megafauna de agua dulce que habita uno de los ecosistemas más importantes del continente.

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