Tres nombres y una guerra: el rincón de Buenos Aires que dejó de homenajear a un diplomático inglés
Un recorrido por la historia de la Línea D, un espacio que refleja las tensiones de la soberanía y la lucha por definir que nombre elegimos homenajear.
El nombre de la Línea D no siempre fue Scalabrini Ortiz.
El nombre de la estación Scalabrini Ortiz de la Línea D de Buenos Aires no es solo una referencia geográfica en el barrio de Palermo. Representa el homenaje a un intelectual clave para entender la soberanía argentina, cuya identidad en el espacio público fue disputada entre gobiernos democráticos y dictaduras militares.
La historia de este punto neurálgico comenzó mucho antes de los túneles del subte. En 1867, la zona era conocida como el "Camino del Ministro Inglés", debido a que el diplomático británico Henry Southern la utilizaba para trasladarse desde su quinta hasta el centro porteño. Sin embargo, el 27 de noviembre de 1893, una ordenanza oficializó el nombre de George Canning para la avenida.
Canning fue un influyente estadista británico que ocupó el cargo de Secretario de Relaciones Exteriores y luego Primer Ministro. Aunque es recordado por lograr que Inglaterra reconociera la independencia argentina en 1825, las fuentes históricas señalan que su objetivo real era impedir que una sola nación controlara ambas riberas del Río de la Plata, buscando asegurar nuevos mercados para Londres bajo una estrategia de "libertad limitada" para las nuevas repúblicas.
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Quién fue Raúl Scalabrini Ortiz
Raúl Scalabrini Ortiz fue un destacado periodista, escritor y ensayista argentino que dedicó gran parte de su obra a analizar y denunciar las estructuras de poder y la influencia extranjera en la economía y la política nacional. Su figura se consolidó como un símbolo del pensamiento nacional y del revisionismo histórico en el siglo XX.
Entre sus obras más trascendentales se encuentran "Historia de los ferrocarriles argentinos" y "Política británica en el Río de la Plata", libros donde expuso la red de intereses detrás de las concesiones ferroviarias y diplomáticas de la época. Además, fue el autor del célebre ensayo "El hombre que está solo y espera", una pieza fundamental de la literatura argentina que explora la identidad del porteño promedio, personificado en el mítico "hombre de Corrientes y Esmeralda".
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El camino hacia un nombre definitivo
El reconocimiento de Scalabrini Ortiz en el espacio público no fue lineal. El 31 de mayo de 1974, bajo el gobierno peronista, se dispuso que la avenida Canning pasara a llamarse Raúl Scalabrini Ortiz. Sin embargo, este homenaje duró poco: en 1976, la dictadura militar decretó que la avenida volviera a ostentar el apellido del ministro inglés. Incluso, durante la Guerra de Malvinas en 1982, la estación tuvo un fugaz cambio de nombre a "2 de abril", impulsado por la euforia popular de aquel momento.
Finalmente, el 29 de diciembre de 1985, ya en plena democracia bajo la presidencia de Raúl Alfonsín, una nueva ordenanza restituyó definitivamente el nombre del ensayista argentino a la avenida y a la estación de la línea D. De esta manera, el subte porteño, cuya línea D fue inaugurada originalmente en 1937,recuperó un nombre que refleja la identidad y el pensamiento nacional frente a las antiguas influencias coloniales.