11 de mayo de 2026 - 09:58

Si usás este electrodoméstico todos los días, tenés un problema: el truco para bajar su consumo eléctrico y ahorrar dinero

Un error común en el uso de este equipo representa el mayor gasto energético de la vivienda. Descubrí cómo ahorrar con cambios simples en tu rutina diaria.

Muchos usuarios miran con desconfianza a electrodomésticos como el televisor, la computadora o las luces cuando llega la factura de electricidad. Sin embargo, el verdadero problema está en el uso de este artículo, que suele estar oculto y funcionando en silencio durante todo el día en un rincón de la casa.

Se trata de un equipo esencial para el confort diario, pero que puede llegar a consumir entre 150 y 300 kilovatios hora por mes. Dependiendo de la tarifa vigente, este gasto representa un impacto de entre 25 y 55 euros mensuales en el presupuesto familiar.

El electrodoméstico que más consume sin que lo notes

El dispositivo en cuestión es el termotanque eléctrico. Según los datos analizados, este aparato es uno de los mayores consumidores debido a que su resistencia interna se activa repetidamente para mantener el agua caliente, incluso cuando nadie la está usando.

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"Muchos ciudadanos piensan que lo que más electricidad consume son los televisores, las computadoras o la iluminación, pero los aparatos que calientan agua o espacios son consumidores mucho mayores", advierte el informe sobre el consumo energético.

Por qué el problema se agrava en invierno

En los meses de invierno, el problema se agrava considerablemente. Como el agua ingresa mucho más fría al sistema, el equipo debe trabajar durante períodos más prolongados para alcanzar la temperatura deseada, lo que eleva el costo operativo de forma inmediata y sorpresiva.

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Los tres trucos para bajar el gasto hasta un 40%

Aplicar algunos cambios simples puede marcar una diferencia significativa en la factura. Estas son las tres estrategias más efectivas:

  • Ajustá el termostato. Muchos equipos están configurados de fábrica a 70 u 80 grados, cuando en realidad 55 o 60 grados son más que suficientes para una ducha confortable. Cada grado extra se traduce en una pérdida de energía innecesaria y constante.
  • Aprovechá las tarifas diferenciadas. Si tenés un medidor de doble tarifa, usar un temporizador nocturno para que el agua se caliente principalmente durante la noche puede reducir el costo a casi la mitad, aprovechando las horas donde el servicio es más económico.
  • Cambiá tus hábitos y hacé mantenimiento. Reducir el tiempo de la ducha de quince a cinco minutos genera un ahorro de decenas de kilovatios. Además, realizar un mantenimiento periódico para eliminar el sarro ayuda a que la resistencia trabaje con mayor eficiencia y menor esfuerzo.

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