Muchas veces, el descuido en ciertas rutinas diarias pasa desapercibido, pero lo cierto es que algunos malos hábitos de higiene impactan rápidamente en la salud. No se trata solo de lavarse bien las manos o ducharse seguido, sino que hay otras opciones igual de importantes que están siendo ignoradas.
Prácticas y gestos comunes que repetimos automáticamente pueden propagar bacterias o virus. La buena noticia es que, una vez identificados, es fácil tomar medidas simples para protegerse. Conocé cuales son y cómo evitarlos en tu día a día.
hábitos higiene
Pequeños hábitos que pueden convertirse en fuentes de infección.
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Compartir objetos personales es un hábito riesgoso
- Según la Asociación Dental de California (CDA), compartir el cepillo de dientes o no lavarlo correctamente luego de usarlo, podría experimentar encías inflamadas y sangrantes, mal aliento y podrías desarrollar caries. Esto hará que esa combinación se asocie a otros problemas de salud como las enfermedades cardíacas y la diabetes.
- Compartir toallas o reutilizarlas podrían albergar bacterias del piso o del ambiente y provocarían secreciones corporales. Además propagaría enfermedades de infección cutánea que podrían ser mortales.
- Reutilizar máquinas de afeitar o compartir el cortauñas son objetos íntimos que al compartirlos pueden transmitir enfermedades como herpes, hongos, hepatitis o piojos.
Es recomendable que cada persona tenga sus elementos y que los mantenga en condiciones óptimas de limpieza. Esto también aplica a cosméticos que pueden propagar infecciones oculares o herpes labial. Los gérmenes se transfieren con facilidad entre pieles distintas, incluso al usarlos una sola vez.
Los malos hábitos en la cocina, también generan un foco de bacterias
La higiene en la cocina es fundamental para evitar enfermedades gastrointestinales. Al no lavar adecuadamente las tablas de cortar, esponjas o cubiertos, favorece la propagación de bacterias como la Salmonella. Otro error frecuente es manipular la carne cruda sin lavarse las manos antes de tocar otros alimentos.
Dejar sobras de comidas fuera de la heladera por varias horas permite un desarrollo de microorganismos peligrosos. Por eso, es clave respetar la cadena de frío y limpiar superficies con frecuencia. Así evitarás intoxicaciones alimentarias en el hogar.