24 de junio de 2026 - 14:30

Por qué nuestros antepasados no plantaban higueras cerca del hogar: el peligro oculto en sus raíces

Las raíces de este árbol poseen una fuerza mecánica capaz de penetrar conductos de alcantarillado y levantar bases de concreto al buscar fuentes constantes de humedad.

Plantar una higuera cerca del hogar puede parecer una decisión estética acertada por su sombra y sus frutos, pero esconde riesgos estructurales graves. Sus raíces son extremadamente vigorosas y buscan humedad a grandes distancias. Esta característica natural se convierte en una amenaza directa para los cimientos y las tuberías del hogar.

Por qué no conviene plantar una higuera cerca de una casa

Tradicionalmente, la higuera ha sido apreciada por su follaje y su capacidad para ofrecer sombra fresca durante el verano. Sin embargo, existe una razón técnica fundamental por la que no debe ubicarse junto a una edificación. Los sistemas de raíces de este árbol son desproporcionadamente extensos y potentes en comparación con su tamaño aéreo.

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La búsqueda constante de humedad lleva a las raíces a expandirse a través del suelo, superando obstáculos que detendrían a otras especies. Estas ramificaciones subterráneas poseen una capacidad de penetración que les permite aprovechar cualquier vulnerabilidad en los materiales de construcción. Una vez que encuentran una abertura, por pequeña que sea, penetran en ella y comienzan a engrosarse, ejerciendo una presión mecánica que termina por fracturar las bases de la construcción.

Dónde plantar una higuera para evitar daños en la vivienda

Este fenómeno no solo afecta a los cimientos superficiales, sino que representa un peligro real para la infraestructura de servicios básicos. Las raíces de la higuera son atraídas por la condensación y las fugas mínimas de las tuberías de agua y alcantarillado. Al rodear los conductos, pueden causar obstrucciones severas o incluso aplastarlos, lo que deriva en reparaciones de alto costo para los propietarios.

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Más allá de la evidencia científica, la cultura popular ha mantenido una distancia prudencial con esta especie. Antiguas creencias sugerían que tener una higuera demasiado cerca del hogar atraía inquietud o energías desfavorecidas. Si bien no hay pruebas empíricas de estos mitos, la sabiduría tradicional reflejaba el respeto por la capacidad de supervivencia y expansión de un árbol cuyas raíces se consideraban más profundas que la propia razón.

Para evitar estos inconvenientes, los expertos recomiendan plantar el ejemplar en los bordes del terreno. Mantener una distancia de seguridad suficiente respecto a paredes, muros y conducciones subterráneas permite disfrutar de los beneficios del árbol sin comprometer la integridad de la casa. Al ubicar la higuera en el perímetro del jardín, se garantiza que su sistema de raíces tenga espacio para desarrollarse sin interferir con la estructura de la vivienda ni con los servicios esenciales.

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