Las botellas de plástico que habitualmente terminan entre los residuos pueden tener un destino mucho más sorprendente dentro del reciclaje. Investigadores vinculados al CONICET en Mendoza estudiaron un sistema de calefón solar construido con materiales reciclados que utiliza envases PET alrededor de las tuberías y aprovecha exclusivamente la energía solar para elevar la temperatura del agua.
Los resultados preliminares fueron especialmente llamativos: incluso en la situación considerada más desfavorable durante las mediciones, el sistema consiguió llevar el agua hasta aproximadamente 42 °C después de cinco horas de calentamiento. El trabajo fue publicado en 2009 en la revista Avances en Energías Renovables y Medio Ambiente, de la Asociación Argentina de Energías Renovables y Medio Ambiente.
Cómo funciona el calefón solar construido con botellas de plástico
El funcionamiento combina materiales sencillos con principios conocidos del aprovechamiento térmico del sol. Los investigadores utilizaron caños de polipropileno de media pulgada pintados de negro mate, una característica destinada a favorecer la absorción de radiación. Alrededor de cada conducto colocaron botellas PET que forman una cámara de aire y ayudan al funcionamiento térmico del colector.
El diseño utilizaba además dos botellas superpuestas alrededor de cada caño para conseguir un doble recubrimiento. En el interior se incorporó material reflectante destinado a redirigir parte de la radiación hacia la tubería negra por la que circulaba el agua. De esta manera, el sol proporciona la energía necesaria para elevar progresivamente su temperatura.
La idea tampoco quedó limitada a aquella experiencia. Una investigación posterior realizada en Mendoza comparó sistemas construidos con una y dos capas de botellas recicladas, precisamente para estudiar las ventajas y desventajas térmicas de ambas configuraciones. Otro estudio experimental independiente sobre calentadores que reutilizan PET también registró una temperatura máxima de 42 °C.
Hasta dónde puede reemplazar al gas y cuáles son sus limitaciones
El resultado no significa que cualquier conjunto de botellas expuesto al sol pueda reemplazar automáticamente un calefón convencional. El rendimiento de un sistema de energía solar depende de variables como radiación disponible, temperatura exterior, orientación, superficie colectora, cantidad de agua, aislamiento y tiempo de exposición. Los 42 °C corresponden específicamente a las condiciones experimentales estudiadas.
Tampoco hay que confundir el colector con un simple depósito de agua. Las botellas de plástico forman parte de un diseño donde cada componente cumple una función determinada. Para una instalación doméstica permanente también deben considerarse seguridad sanitaria, resistencia de materiales, almacenamiento, presión, mantenimiento y las normas aplicables antes de conectarlo al circuito de una vivienda.
Lo interesante del proyecto está en la combinación de dos objetivos: reciclaje y aprovechamiento de una fuente renovable. Un material de descarte puede incorporarse a un dispositivo capaz de obtener agua caliente sin consumir gas durante el proceso de calentamiento solar, aunque sus prestaciones dependerán necesariamente del clima y de un diseño correctamente dimensionado.
El estudio mendocino demostró que la propuesta era técnicamente capaz de alcanzar temperaturas cercanas a las utilizadas habitualmente para agua caliente sanitaria. Así, aquellas botellas de plástico que podían terminar en la basura pasaron a formar parte de un calefón solar experimental que consiguió alcanzar 42 °C utilizando la radiación del sol.