Una pizza sin harina puede prepararse utilizando papa rallada como base, ligada con huevo y cocida lentamente en una sartén. El resultado no reproduce exactamente una masa tradicional: queda más cerca de una tortilla fina, crocante por fuera y tierna por dentro.
La receta necesita apenas tres ingredientes principales y puede estar lista en aproximadamente 30 minutos, incluyendo el tiempo de pelar, rallar y cocinar las papas.
Ingredientes para dos porciones
- 2 papas medianas, de aproximadamente 400 gramos en total.
- 2 huevos.
- 150 gramos de queso que funda bien.
- Sal.
- Pimienta.
- Una cucharada de aceite.
- Orégano, opcional.
- Salsa de tomate, opcional.
Puede utilizarse mozzarella, queso cremoso o una mezcla. Si se agrega salsa, debe ser espesa y en poca cantidad para evitar que la base se humedezca demasiado.
Paso a paso para hacer la pizza de papa
- Pelar y rallar las papas con la parte gruesa del rallador.
- Colocarlas dentro de un repasador limpio y presionar para retirar la mayor cantidad posible de líquido. Este paso ayuda a que la base se dore.
- Batir los huevos con sal y pimienta.
- Mezclar la papa rallada con el huevo hasta cubrirla de manera uniforme.
- Calentar una sartén antiadherente de entre 22 y 24 centímetros con una cucharada de aceite.
- Distribuir la mezcla y presionar con una espátula hasta formar una base pareja de aproximadamente un centímetro.
- Tapar y cocinar a fuego bajo durante 10 o 12 minutos.
- Comprobar que la parte inferior esté dorada y que la superficie haya comenzado a afirmarse.
- Dar vuelta con ayuda de un plato, como si fuera una tortilla.
- Cocinar otros cinco minutos del segundo lado.
- Agregar una capa fina de salsa, el queso y orégano.
- Tapar nuevamente y cocinar entre cinco y siete minutos, hasta que la papa esté completamente tierna y el queso se derrita.
Cómo evitar que se desarme
El exceso de agua es el principal enemigo de esta receta. Después de rallar la papa, hay que escurrirla bien y cocinarla sin intentar moverla durante los primeros minutos.
Otros puntos importantes son:
- Utilizar una sartén antiadherente.
- No formar una base demasiado gruesa.
- Mantener el fuego bajo.
- Esperar hasta que los bordes estén firmes antes de dar vuelta.
- No agregar demasiada salsa.
Si el centro continúa crudo, hay que bajar todavía más el fuego y prolongar la cocción tapada. La papa no debe quedar dura ni con sabor a almidón sin cocinar.