Existen rincones y objetos en la casa que, aunque forman parte de la rutina diaria, rara vez se incluyen en el proceso de limpieza. Es por ello que terminan acumulando polvo, gérmenes y bacterias. Los responsables del hogar suelen pasarlos por alto, ya sea por costumbre o por la dificultad de acceso.
Los espacios de tu casa que no debes olvidar
- Las lámparas del techo son uno de los objetos más descuidados. Al no estar a la altura de la vista, acumulan grandes cantidades de polvo que se esparcen en el aire y contaminan el ambiente.
Algo similar sucede con los marcos de las puertas, cuadros y ventanas, que al estar en constante contacto con el movimiento generan depósitos de suciedad invisibles a simple vista pero nocivos para la salud.
- El colchón, aunque se use con ropa de cama limpia, concentra ácaros y bacterias. Sacudirlo y pasar la aspiradora al menos una vez al mes ayuda a prolongar su vida útil y a mejorar la calidad del descanso.
- En el mismo sentido, las estanterías con libros suelen acumular polvo porque los ejemplares permanecen quietos mucho tiempo; conviene limpiarlos uno por uno y repasar también los estantes.
La limpieza del colchón es esencial para mejorar el sueño en casa.
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Los espacios de la cocina
- En la cocina, hay varios focos de descuido. El interior de la heladera, especialmente el cajón de verduras, puede convertirse en un reservorio de bacterias si no se higieniza con frecuencia.
- El microondas también requiere atención tanto por fuera como por dentro, ya que recibe restos de alimentos y salpicaduras.
- Otro punto crítico está debajo y detrás de los electrodomésticos, donde la suciedad se acumula de forma imperceptible, generando malos olores y atrayendo insectos. El tacho de basura no debe limitarse al recambio de bolsas: necesita limpieza regular porque las paredes interiores concentran gérmenes.
El baño, un espacio esencial
- En el baño, la mampara de la ducha suele retener cal, moho y bacterias, lo mismo que los grifos y juntas de azulejos, que requieren un repaso extra para evitar focos de humedad.
El baño es uno de los espacios más importantes a la hora de cuidar la limpieza.
- Los elementos de limpieza como escoba, mopa y balde, si no se higienizan después de usarlos, terminan devolviendo la suciedad al hogar. De igual forma, los sillones al estar pegados a la pared acumulan polvo detrás y debajo, por lo que conviene moverlos en las limpiezas profundas.