Ni 40 grados ni al azar: el error al lavar que arruina el lavarropas y cómo corregirlo hoy
Lavar a 40 grados podría no ser la mejor opción para tu hogar. Descubrí qué ajustes debés hacer en tu lavarropas para evitar el moho y cuidar mejor tus prendas.
Descubrí cuál es la configuración ideal para que tu lavarropas no se rompa y dure más tiempo.
Mantener la ropa impecable parece una tarea sencilla, pero un error común en la configuración del lavarropas podría estar afectando la higiene de tu hogar. Recientes advertencias sobre el uso del ciclo de 40 grados revelan que este hábito no es el más adecuado, obligándonos a replantear cómo cuidamos nuestras prendas hoy mismo.
La rutina de lavado es una de las actividades domésticas más automatizadas, pero también una de las que más mitos arrastra. Muchos hogares utilizan la configuración de 40 grados como un estándar de limpieza, creyendo que es el equilibrio perfecto entre cuidado y desinfección. Sin embargo, la evidencia sugiere que este ajuste debería ser evitado en la mayoría de los casos para optimizar el rendimiento del electrodoméstico.
Portadas Canva (31)
El impacto de este hábito no solo se ve en la factura de energía, sino en la acumulación de residuos invisibles que dañan la maquinaria interna. Cambiar esta configuración es una oportunidad inmediata para mejorar la durabilidad de los textiles y la eficiencia del hogar.
El secreto de los 75 gramos para un lavarropas como nuevo
Uno de los problemasmás frecuentes en los lavarropas es la aparición de suciedad acumulada y moho. Estos residuos suelen manifestarse como "copos negros" que terminan manchando la ropa recién lavada. Para solucionar esto de forma definitiva, existe un método práctico que podés aplicar hoy mismo sin necesidad de técnicos.
El procedimiento consiste en colocar exactamente 75 gramos de un producto específicodirectamente en el compartimento del detergente. Al ejecutar un ciclo de limpieza, el moho y la suciedad incrustada se desprenden y salen de la máquina en forma de escamas oscuras, dejando el tambor y las tuberías higienizadas. Este mantenimiento es vital para evitar que el olor a humedad se traspase a las fibras de tus prendas favoritas.
image
Sábanas y secado extremo: lo que no sabías sobre la higiene
Otro error cotidiano que impacta en la salud del hogar es el intervalo con el que cambiamos la ropa de cama. Existe la creencia de que hacerlo cada dos semanas o una vez al mes es suficiente, pero los expertos advierten que este no es el intervalo correcto y que la respuesta podría ser sorprendente para la mayoría. Mantener las sábanas por demasiado tiempo favorece la proliferación de ácaros y bacterias que afectan la piel y la respiración.
Además del lavado, el secado en invierno presenta sus propios desafíos. Aunque parezca contradictorio, las fuentes recomiendan:
Secado al aire libre en frío extremo: Es posible colgar la ropa afuera incluso con temperaturas de hasta -15 °C para que se seque más rápido.
Control de plagas: Para evitar las polillas en el placard y proteger la ropa de cama almacenada, se recomienda usar cinco "lifehacks" naturales y sencillos.
Materiales de relleno: La elección de la cobertura de la cama es fundamental para asegurar un sueño reparador y dulce.
image
Trucos naturales para un ambiente fresco
La limpieza del hogar se puede potenciar con elementos que ya tenés en la cocina. Hervir cáscaras de limón con hojas de laurel es una recomendación creciente para mejorar el ambiente y aprovechar sus propiedades naturales. Estos pequeños cambios en los hábitos diarios no solo ahorran dinero, sino que transforman la casa en un espacio más saludable.
Finalmente, recordá que cuidar tus herramientas de cocina también es parte de un estilo de vida organizado. Evitar poner los huevos en agua fría después de hervirlos o no lavar la sartén inmediatamente después de freír huevos son consejos que prolongarán la vida útil de tus utensilios durante años.