Con el tiempo, todos los textiles del hogar se desgastan y los repasadores no son la excepción ya que pierden color, se aflojan las fibras y muchas veces quedan relegados al fondo de un cajón. Sin embargo, lejos de ser un descarte, estos trapos de cocina pueden convertirse en materia prima para confeccionar nuevos objetos.
Con los repasadores en desuso se pueden crear manoplas térmicas o individuales. Dos opciones prácticas, accesibles y 100% reciclables que alargan la vida útil de los textiles y permiten renovar la cocina sin gastar de más.
El reciclaje en casa no requiere grandes conocimientos ni herramientas sofisticadas. Con una máquina de coser -o incluso a mano-, algunos materiales sencillos y algo de tiempo, los repasadores viejos pueden transformarse en objetos decorativos y funcionales.
Tanto las manoplas como los individuales se confeccionan con materiales que existen en la mayoría de los hogares y representan una forma sencilla de reciclar con estilo.
Opción 1: manoplas térmicas para agarrar ollas o bandejas calientes
Los repasadores gruesos o de buen algodón son ideales para convertirse en manoplas de cocina. Este accesorio resulta indispensable para manipular elementos calientes sin quemarse, y puede fabricarse en casa con poco esfuerzo.
Estas manoplas caseras pueden lavarse fácilmente y duran mucho. Además, permiten jugar con los colores y diseños de los repasadores que ya tenías en casa.
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Materiales necesarios:
- 1 o 2 repasadores viejos (dependiendo del tamaño)
- Guata o relleno térmico (se consigue en mercerías)
- Hilo y aguja o máquina de coser
- Tijera
- Lápiz o tiza para marcar tela
- Alfileres
- Patrón de manopla (se puede dibujar la silueta de una mano grande con margen)
El paso a paso para hacer las manoplas
- Dibujar sobre el repasador dos veces la forma de la manopla, dejando al menos 1,5 cm de margen para la costura. Hacer lo mismo sobre la guata.
- Recortar las piezas: dos de tela para el exterior y dos de guata para el relleno.
- Superponer una pieza de guata con una de tela, y luego unir las dos partes por el revés, dejando la guata por dentro.
- Fijar con alfileres y coser el borde dejando libre la parte inferior.
- Dar vuelta la manopla y cerrar el borde inferior con un dobladillo o coser un ribete de tela.
- Si se desea, agregar una presilla con un trozo de cinta para colgar.
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Opción 2: individuales de mesa para tu casa
Los repasadores que están manchados o desparejos también pueden transformarse en individuales, ideales para usar en el desayuno, el almuerzo o una merienda al aire libre. Esta alternativa es especialmente útil si el tejido es más fino y plano.
Estos individuales reciclados suman color a la mesa y pueden lavarse con facilidad. También sirven como base para apoyar ollas o fuentes calientes.
Materiales necesarios:
- 1 repasador por individual (aproximadamente 30x45 cm)
- Tijera
- Hilo y aguja o máquina de coser
- Regla o centímetro
- Cinta bies o tiras de tela (opcional, para los bordes)
Paso a paso:
- Medir y cortar el repasador del tamaño deseado para el individual. Si el repasador ya tiene forma rectangular y está en buen estado, no hace falta recortar.
- Doblar los bordes hacia adentro unos 0,5 cm y planchar para fijar la forma.
- Coser todo el contorno para evitar que se deshilache. Si se desea un mejor acabado, se puede coser cinta bies en los bordes.
- Repetir el proceso con otros repasadores para armar un juego completo.