El pollo asado es uno de esos platos que nunca pasan de moda. Es rendidor, económico y suele ocupar un lugar especial en las reuniones familiares o los almuerzos de fin de semana. Sin embargo, para que quede jugoso no siempre resulta fácil. Lo lógico es recurrir a la manteca o a distintas salsas. Los cocineros españoles revelan lo contrario.
La clave, según varios chefs españoles, es utilizar correctamente la sal. Lejos de resecar la carne, cuando se aplica con suficiente anticipación ayuda a que el pollo conserve mejor su humedad natural durante la cocción. Esta técnica, conocida como salmuera seca, permite obtener una carne más tierna, sabrosa y una piel dorada que resulta irresistible.
receta de pollo asado
Salar la carne con anticipación ayuda a conservar sus jugos.
WEB
Por qué salar el pollo con anticipación mejora el resultado
Uno de los cocineros que recomienda este método es Jordi Cruz, reconocido chef español, quien explica que la sal necesita tiempo para actuar correctamente sobre la carne.
"La sal es esencial para lograr un pollo asado perfecto", afirma Jordi Cruz. Según explica, dejar reposar el pollo ya salado durante varias horas permite que el condimento penetre lentamente en las fibras, distribuyendo el sabor de forma uniforme y mejorando la textura de toda la pieza.
- Aunque muchas personas creen que la sal extrae toda la humedad, el proceso ocurre de otra manera. En un primer momento, la sal hace que parte del líquido salga hacia la superficie.
- Luego, ese mismo líquido se mezcla con la sal y vuelve a ingresar a la carne, llevando el condimento hacia el interior.
- Como resultado, durante la cocción el pollo pierde menos jugos, mantiene una textura más tierna y desarrolla una piel mucho más crujiente sin necesidad de utilizar grandes cantidades de manteca.
receta de pollo asado
La clave está en dejar la capa de sal durante el tiempo necesario.
WEB
Cómo aplicar la salmuera seca en el pollo paso a paso
- Primero hay que cubrir el pollo con una cantidad moderada de sal fina por toda su superficie. De hecho, puede incorporarse una pequeña pizca de azúcar.
- Luego, el pollo debe descansar en la heladera durante varias horas, o incluso toda la noche si el tiempo lo permite.
- Antes de cocinarlo, conviene retirar el exceso de sal y azúcar, secar bien la superficie con papel de cocina y recién entonces agregar los condimentos habituales, como ajo, pimienta, limón o hierbas aromáticas.
Este paso previo permite que el horno haga mejor su trabajo. La carne conserva su jugosidad natural y la piel adquiere una textura crujiente sin depender de grandes cantidades de grasa.
Aunque parezca un detalle menor, salar el pollo con suficiente anticipación puede cambiar por completo el resultado final. La técnica de la salmuera seca lleva años utilizándose en cocinas profesionales porque mejora el sabor, ayuda a conservar la humedad y favorece una cocción mucho más uniforme.