Los calendarios viejos que guardaste no los tires, tenés un tesoro en casa: la mejor forma de reutilizarlos
Reciclaje. Muchas veces quedan apilados en cajones con fotos o diseños. Con un poco de prolijidad, pueden volver a tener lugar en la decoración del hogar.
Los calendarios viejos suelen quedar guardados por una razón simple: da pena tirarlos. Muchos tienen láminas lindas, papel grueso, colores que siguen vigentes y una estética que todavía puede lucirse. En vez de dejarlos ocupando espacio, hay una forma realista, barata y muy decorativa de darles una segunda vida, como un tesoro, dentro de casa.
No todo reciclaje tiene que convertirse en algo extraño o poco útil. A veces, la mejor reutilización es la más obvia, pero bien resuelta. En el caso de los calendarios viejos, sobre todo los que tienen paisajes, flores, ilustraciones, arte o fotos vintage, una gran opción es transformarlos en una serie de cuadros decorativos.
El resultado puede quedar muy bien en un escritorio, pasillo, dormitorio o rincón de lectura. Además, es un proyecto que no exige herramientas complicadas ni experiencia previa. Lo importante es elegir imágenes que combinen entre sí y darles una terminación prolija.
Lo mejor es que permite aprovechar algo que ya tenías en casa y convertirlo en un detalle decorativo con personalidad. En tiempos donde los objetos con estética retro y reciclada ganan terreno, este tipo de proyecto suma calidez sin gastar de más.
Los calendarios viejos que guardaste no los tires, tenés un tesoro en casa la mejor forma de reutilizarlos (2)
Materiales necesarios para el reciclaje
Para hacer este proyecto no necesitás una gran inversión. Con elementos básicos, podés lograr un resultado muy lindo.
Materiales:
Calendarios viejos con imágenes o diseños que valga la pena conservar
Tijera o cúter
Regla
Lápiz
Cartón firme, cartulina o paspartú
Pegamento en barra o cinta bifaz
Marcos reciclados o marcos económicos
Paño seco para limpiar
Opcional: vidrio, acetato o film transparente para proteger la lámina
Un consejo importante: antes de cortar, revisá bien qué páginas están en mejor estado. Si el calendario tiene marcas de doblado o agujeritos en la parte superior, tratá de recortar de manera que no se noten en el resultado final.
Paso a paso para convertirlos en cuadros decorativos
El primer paso es seleccionar las páginas. Lo ideal es elegir entre dos y cuatro imágenes que compartan una misma paleta de color o un estilo parecido. Eso hace que la composición se vea más armónica.
Después, medí el marco que vas a usar. No cortes a ojo. Tomar bien las medidas desde el inicio te va a ahorrar errores y va a hacer que el trabajo quede mucho más prolijo.
Una vez que tengas definido el tamaño, recortá cada imagen con tijera o cúter. Si querés un acabado más elegante, pegá cada lámina sobre una base de cartulina o cartón fino, dejando un borde parejo alrededor, como si fuera un paspartú.
Los calendarios viejos que guardaste no los tires, tenés un tesoro en casa la mejor forma de reutilizarlos (3)
Luego, pegá la imagen con cuidado. Lo mejor es usar pegamento en barra o cinta bifaz para evitar arrugas. Presioná suavemente con un paño seco para que el papel quede bien estirado.
Cuando esté lista la lámina, colocala dentro del marco. Si no tenés marcos iguales, también podés usar distintos modelos, pero tratando de mantener un criterio: todos de madera, todos blancos o todos negros, por ejemplo.
El último paso es definir dónde los vas a colgar o apoyar. Podés armar una mini galería sobre una pared vacía, apoyar los cuadros en una repisa o incluso usarlos para renovar un rincón que se vea apagado.