26 de febrero de 2026 - 09:34

Lavarse el pelo antes de teñirse o no: qué recomiendan hoy los peluqueros profesionales

A diferencia de las fórmulas agresivas de antes, las tinturas actuales son más suaves y no logran penetrar las capas de grasa, suciedad o restos de productos.

Llegar a la peluquería con el pelo sucio para que la tintura agarre mejor es una de las creencias más extendidas, pero la ciencia estética actual dice lo contrario. Las especialistas advierten que para lograr un color uniforme y duradero, el cabello debe estar libre de impurezas que bloqueen la acción del producto.

Existe una duda constante entre quienes cuentan los días para renovar su imagen sobre si es conveniente pasar por el champú justo antes de la cita. Durante décadas, se transmitió la idea de que los aceites naturales protegían el cuero cabelludo, pero los expertos de firmas internacionales como Redken aseguran que ese consejo ya no es válido para los productos modernos.

La evolución de las fórmulas y el obstáculo de la grasa natural

La coloración capilar ha cambiado radicalmente desde la época en que se teñían nuestras madres y abuelas. En el pasado, las tinturas poseían formulaciones químicas mucho más agresivas que lograban perforar cualquier barrera. Sin embargo, la industria evolucionó hacia productos con componentes más amables y nutritivos que, si bien cuidan la salud de la fibra, tienen una capacidad de penetración menor ante la presencia de agentes externos.

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El proceso químico de la coloración requiere que los pigmentos alcancen la corteza de la fibra capilar sin interferencias. Cuando el cabello está sucio, se forma una película compuesta por el sebo natural del cuero cabelludo, partículas de contaminación ambiental y restos de productos de peinado. Esta capa actúa como un escudo aislante. Al ser las tinturas actuales más delicadas, no tienen la fuerza necesaria para disolver ese bloque de suciedad, lo que provoca que el color no se "agarre" de forma pareja o que se lave con mucha facilidad tras los primeros enjuagues en casa.

Incluso si visualmente el pelo parece estar en condiciones, las micropartículas de polvo y los residuos químicos de espumas o geles pueden alterar el resultado final. Por esta razón, la recomendación profesional es presentarse con el cabello limpio, permitiendo que la fórmula actúe directamente sobre la queratina de la fibra sin tener que luchar contra las acumulaciones de grasa que impiden una absorción eficaz del tono elegido.

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Consejos prácticos para preparar el cabello antes del salón

No es estrictamente necesario lavarse la cabeza minutos antes de entrar a la peluquería. La experta Hannah Matthews Moore señala que lavarse con champú la noche anterior a la cita es totalmente aceptable y suficiente para garantizar una superficie de trabajo óptima. Esto permite que el cabello descanse y esté seco al momento de iniciar el proceso de coloración.

Sin embargo, existen situaciones donde el lavado previo es obligatorio e inmediato. Si realizaste actividad física y tenés restos de sudor en el cuero cabelludo, o si utilizaste productos de fijación fuerte ese mismo día, debés higienizar la zona antes de que el peluquero comience a trabajar. El sudor altera la humedad y la salinidad de la fibra, lo cual puede generar reacciones inesperadas con los químicos de la tintura.

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Para que el cambio de look sea exitoso, es fundamental eliminar ciertos elementos que actúan como barreras invisibles para el pigmento:

  • El exceso de aceites naturales acumulados durante varios días.
  • Partículas de polución y contaminación urbana adheridas a la fibra.
  • Restos de champú en seco, geles, lacas o espumas de peinado.
  • El sudor y la humedad residual después de hacer deporte.
  • Residuos de siliconas pesadas presentes en algunos acondicionadores sin enjuague.

Finalmente, el estado de humedad del pelo es otro factor crítico. Aunque técnicamente es posible aplicar color sobre el cabello mojado, esto requiere una técnica profesional distinta y específica. Lo ideal para los procedimientos estándar es que el cabello esté completamente seco. Si el cliente llega con el pelo húmedo, el profesional deberá dedicar tiempo extra a secarlo antes de aplicar la mezcla, ya que el agua presente en la fibra puede diluir la concentración de la tintura y afectar la intensidad del color deseado.

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