Una almohada amarillenta o con varios años de uso suele terminar en la basura. Sin embargo, aunque ya no sea recomendable utilizarla para dormir, su relleno todavía puede servir para distintos proyectos de casa que ayudan a ahorrar dinero y reducir residuos.
Con unos pocos materiales que tenemos en casa, es posible transformarla en accesorios prácticos para el invierno, el jardín o incluso para momentos de descanso. Estas alternativas permiten aprovechar el relleno limpio y extender la vida útil de un objeto que muchas veces se descarta antes de tiempo.
Las almohadas gastadas pueden tener una segunda utilidad cuando no cumplen su principal uso.
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Fabricá un burlete para evitar el ingreso del frío a casa
Los burletes caseros son una solución simple para reducir las corrientes de aire que ingresan por debajo de las puertas durante el invierno. El relleno de una almohada vieja funciona muy bien porque es liviano, flexible y ocupa todo el espacio necesario para bloquear el paso del aire.
Materiales:
- Relleno limpio de una almohada vieja.
- Una tela resistente o la pernera de un pantalón viejo.
- Tijera.
- Aguja e hilo o máquina de coser.
Paso a paso:
- Cortá la tela con el largo de la puerta.
- Cose uno de los extremos.
- Rellená con la fibra de la almohada.
- Cerrá el otro extremo con costura.
- Colocá el burlete debajo de la puerta para reducir la entrada de aire frío.
Además de mejorar el confort térmico, este accesorio puede ayudar a disminuir el consumo de calefacción durante los meses más fríos.
Cada idea ahorra dinero y logra aprovechar materiales que no tenemos en cuenta.
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Convertí el relleno en almohadones para las sillas del patio
Si las sillas del jardín o del balcón resultan incómodas, el relleno de una almohada vieja puede reutilizarse para fabricar cojines de exterior.
Materiales:
- Relleno de la almohada.
- Tela impermeable o para exteriores.
- Tijera.
- Aguja e hilo o máquina de coser.
Paso a paso:
- Cortá dos piezas de tela con la medida del asiento.
- Cose tres lados.
- Introducí el relleno hasta lograr el grosor deseado.
- Cerrá el último lado.
- Colocá el almohadón sobre la silla.
Si utilizás una tela impermeable, el cojín resistirá mucho mejor la humedad y el uso al aire libre.
Hacé un cojín de meditación con un aroma relajante
Otra alternativa consiste en fabricar un cojín para meditación, lectura o descanso. Incluso puede incorporar un aroma agradable gracias a las hierbas secas.
Materiales:
- Relleno de almohada.
- Funda de tela suave.
- Lavanda seca u otras hierbas aromáticas.
- Aguja e hilo.
Paso a paso:
- Mezclá el relleno con una pequeña cantidad de lavanda seca.
- Introducí la mezcla dentro de la funda.
- Distribuí el relleno de manera uniforme.
- Cerrá la funda con una costura firme.
- Utilizá el cojín para meditar o sentarte cómodamente en el piso.
La lavanda aporta un perfume suave que muchas personas asocian con una sensación de relajación.
Dale una segunda vida a los peluches
Con el paso del tiempo, muchos peluches pierden volumen y quedan aplastados. El relleno de una almohada vieja permite recuperarlos fácilmente.
Materiales:
- Relleno limpio.
- Peluche.
- Tijera pequeña.
- Aguja e hilo.
Paso a paso:
- Abrí cuidadosamente una costura del peluche.
- Retirá el relleno deteriorado si es necesario.
- Incorporá la fibra de la almohada hasta recuperar la forma.
- Distribuí el relleno de manera uniforme.
- Cerrá nuevamente la costura.
Este sencillo arreglo ayuda a conservar juguetes con valor afectivo sin necesidad de comprar uno nuevo.
Las almohadas viejas no siempre deben terminar en la basura. Siempre que el relleno esté limpio y seco, puede reutilizarse para fabricar burletes, almohadones de exterior, cojines de meditación o devolverles volumen a los peluches.