18 de julio de 2026 - 19:00

La psicología dice que las personas que estudian todo el menú antes de la cena no son exigentes, buscan escapar de la incertidumbre

Desde elegir un plato hasta responder un correo o reservar un viaje, esta característica busca evitar que las preguntas queden abiertas.

Llegan al restaurante, se sientan y ni siquiera abren el menú. Ya saben qué van a pedir porque lo eligieron horas antes, después de revisar la carta por Internet. Aunque pueda parecer una simple cuestión de organización o preferencia, la psicología ofrece una explicación más profunda sobre este comportamiento.

Los psicólogos Arie Kruglanski y Donna Webster, de la Universidad de Maryland, describieron en la década de 1990 un fenómeno conocido como "necesidad de cierre", una tendencia a buscar respuestas rápidas y definitivas para evitar la incertidumbre.

Qué es la necesidad de cierre

La necesidad de cierre no consiste en preferir una respuesta específica, sino en sentir la necesidad de llegar a una conclusión y dejar atrás la ambigüedad.

Según este modelo, el proceso suele desarrollarse en dos etapas:

  • Captación: la persona busca rápidamente la información suficiente para tomar una decisión.
  • Congelamiento: una vez elegida una opción, evita reconsiderarla y mantiene esa decisión sin volver sobre ella.

Quienes presentan esta característica no suelen analizar durante mucho tiempo distintas alternativas. Por el contrario, prefieren decidir pronto y dejar el asunto resuelto.

Por qué algunas decisiones generan incomodidad

Para muchas personas, una decisión pendiente no representa un problema. Sin embargo, quienes tienen una alta necesidad de cierre experimentan la incertidumbre como una carga mental constante.

Esa sensación puede manifestarse en situaciones cotidianas. Elegir un plato antes de llegar al restaurante no significa simplemente ahorrar tiempo, sino eliminar una decisión que, de otro modo, seguiría ocupando espacio en la mente.

Una vez tomada la decisión, desaparece esa sensación de "asunto pendiente" y resulta más fácil concentrarse en el momento presente.

Un comportamiento que aparece en muchas situaciones

La necesidad de cierre no se limita a la comida. También puede observarse en otros ámbitos de la vida diaria, como:

  • Responder un correo electrónico apenas llega, en lugar de dejarlo para más tarde.
  • Reservar vuelos apenas se proponen fechas para un viaje.
  • Impulsar que un plan quede confirmado cuanto antes.
  • Resolver tareas pendientes sin postergarlas.

En todos estos casos, el objetivo no es necesariamente controlar la situación, sino eliminar la incertidumbre lo antes posible.

Un rasgo que también depende del contexto

Los investigadores sostienen que la necesidad de cierre puede funcionar tanto como un rasgo de personalidad como un estado temporal.

Algunas personas tienen una tendencia natural a buscar respuestas rápidas y definitivas. Sin embargo, factores como el cansancio, el estrés, la sobrecarga de tareas o la presión del tiempo pueden hacer que cualquiera experimente una mayor necesidad de resolver asuntos pendientes.

En esos momentos, incluso quienes normalmente toleran bien la incertidumbre pueden sentirse impulsados a tomar decisiones rápidas simplemente para recuperar una sensación de orden y control.

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