17 de marzo de 2026 - 10:47

La mejor solución para la fatiga vespertina y la falta de energía, según endocrinólogos

La doctora Eiriny Eskander explica cómo el té verde y el compuesto EGCG previenen las caídas bruscas de azúcar en sangre que causan somnolencia y nerviosismo.

La falta de energía de la tarde suele ser una consecuencia directa de lo que comés al mediodía. Muchas personas intentan combatir esa fatiga con café o dulces, pero ignoran que esas elecciones disparan niveles de azúcar que luego caen en picada, provocando más sueño y falta de concentración.

Mantener estable la glucosa es vital, incluso para quienes no padecen diabetes. Según la endocrinóloga Eiriny Eskander, los niveles altos provocan dolor de cabeza, mientras que los descensos bruscos generan palpitaciones e irritabilidad. Por eso, elegir la bebida adecuada durante el almuerzo puede cambiar por completo el rendimiento del resto de tu jornada.

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El impacto de los carbohidratos y el flujo sanguíneo

El agotamiento que sentís tras el almuerzo tiene una explicación fisiológica clara vinculada a la respuesta de nuestro páncreas. Cuando ingerís comidas ricas en carbohidratos o porciones demasiado abundantes, el cuerpo libera una gran cantidad de insulina para procesar la glucosa. A menudo, el organismo sobreactúa y libera más de la cuenta, lo que provoca que el azúcar en sangre baje drásticamente apenas una o dos horas después de haber comido.

A este proceso se suma un desvío estratégico de los recursos internos del cuerpo. Durante la digestión de un almuerzo pesado, el flujo sanguíneo se dirige mayoritariamente hacia el sistema digestivo para procesar los nutrientes. Esta redistribución retira sangre del cerebro, lo que genera esa sensación de neblina mental o bloqueo que muchas veces impide terminar las tareas laborales con claridad.

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El té verde como estabilizador natural de la insulina

Ante este panorama, el té verde aparece como la solución más efectiva gracias a un componente específico llamado EGCG. Este compuesto activo ayuda a prevenir los picos y valles de insulina, manteniendo la energía constante. Estudios recientes que analizaron a más de dos mil personas confirmaron que el consumo regular de esta infusión reduce significativamente los niveles de glucosa en ayunas, lo que prepara al cuerpo para una respuesta más estable después de las comidas.

Si optás por bebidas azucaradas o gaseosas, el efecto es el opuesto. Las investigaciones demuestran que estas bebidas provocan un aumento del 72 % en el azúcar en sangre en apenas treinta minutos, seguido de un desplome total dos horas después. Por el contrario, reemplazar el refresco por té verde, ya sea frío o caliente, permite que el ánimo y la fuerza física se mantengan en niveles óptimos durante toda la tarde.

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De todas formas, la experta advierte que el té verde es un complemento y no un reemplazo de una dieta equilibrada. Para evitar la fatiga, lo ideal es combinar los carbohidratos con proteínas, fibras y grasas saludables. Este conjunto de nutrientes ralentiza la absorción de los azúcares y evita que el páncreas trabaje bajo presión constante. La clave reside en no dejar al azúcar trabajar solo, sino acompañarlo para que la energía se distribuya de forma pareja hasta el final del día.

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