Tomar entre tres y cinco tazas de café al día es seguro para la mayoría de los adultos sanos y aporta beneficios concretos al sistema cardiovascular. Una reciente reevaluación de la Asociación Americana del Corazón fijó el límite saludable en 400 miligramos diarios de cafeína, abriendo una nueva mirada sobre esta bebida.
Aunque la cafeína puede elevar de forma temporal la presión arterial o la frecuencia cardíaca, el organismo logra adaptarse con el consumo habitual. Omar Hahad, del Centro de Cardiología del Hospital Universitario de Maguncia, sostiene que los estudios a largo plazo muestran un panorama favorable e indica que "el café probablemente incluso tenga beneficios para el corazón y los vasos sanguíneos".
Límites de cafeína y la tolerancia de cada organismo
Para calcular la dosis equivalente, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria estima que una taza de café de filtro de 200 mililitros contiene unos 90 miligramos de cafeína, mientras que un espresso de 60 mililitros aporta alrededor de 80 miligramos. Sin embargo, la tolerancia varía en cada persona. Gregory Marcus, director de investigación de la Asociación Estadounidense del Corazón, aconseja escuchar al propio cuerpo: "La forma en que el cuerpo procesa el café es muy individual. Por lo tanto, debemos escuchar a nuestro cuerpo: si toleramos bien una taza, no deberíamos obligarnos a tomar tres". En caso de percibir palpitaciones o alteraciones del ritmo cardíaco, los profesionales sugieren reducir las dosis y realizar una consulta médica.
El momento del día en que se consume la bebida también influye en sus efectos positivos. Un estudio realizado con más de 40.000 adultos relacionó el consumo matutino con una menor mortalidad general y cardiovascular. Además, los especialistas destacan que la cafeína no es la única responsable de estas propiedades protectoras, ya que el grano posee una estructura química sumamente diversa.
Protección contra la diabetes y el valor de los nutrientes
Diversas investigaciones comprobaron que quienes beben café con regularidad presentan un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en comparación con quienes no lo consumen. Matthias Schulze, del Instituto Alemán de Investigación en Nutrición, detalla que esta protección se mantiene incluso con la variante descafeinada: “Esto significa que probablemente no sea la cafeína la que produce el efecto, sino otros ingredientes que son al menos igual de importantes”.
Entre esos componentes destacan los ácidos clorogénicos y otras sustancias vegetales que favorecen al hígado y al páncreas. A pesar de estas evidencias, los expertos aclaran que esta infusión no debe considerarse un medicamento preventivo ni un sustituto del descanso, el ejercicio o la alimentación equilibrada. Como concluye Omar Hahad, "la mayoría de la gente toma café principalmente por placer, no porque sea una medicina o un suplemento alimenticio", confirmando que puede formar parte de una vida sana sin caer en excesos.