14 de septiembre de 2026 - 16:00

Huevos sin caer en la misma rutina de siempre: 5 recetas proteicas para variar el almuerzo

Combinados con legumbres, pollo, atún, queso o vegetales pueden convertirse en cinco almuerzos diferentes, fáciles y con buena cantidad de proteínas.

Para salir del clásico huevo duro o revuelto, se los puede combinar con otras fuentes de proteínas y vegetales, de modo que sean parte de un plato completo en lugar de aparecer simplemente como acompañamiento.

1. Omelette de pollo, queso y espinaca

Batí dos huevos, condimentá con sal y pimienta y vertelos en una sartén antiadherente. Antes de que terminen de cuajar, colocá sobre una mitad pollo cocido desmenuzado, espinaca previamente salteada y un poco de mozzarella.

Cerrá el omelette y cociná uno o dos minutos más a fuego bajo.

La combinación permite aprovechar incluso sobras de pechuga del día anterior y transforma una preparación de pocos minutos en un almuerzo mucho más completo.

2. Shakshuka rápida con garbanzos

Salteá ajo y pimiento, agregá tomate triturado y condimentá con pimentón, comino y pimienta.

Cuando la salsa espese, incorporá media taza de garbanzos cocidos, formá dos pequeños huecos y rompé un huevo dentro de cada uno. Tapá la sartén y cociná hasta que las claras estén firmes.

Los garbanzos aportan otra fuente de proteína y fibra, mientras la salsa hace que el plato tenga una textura completamente distinta de una tortilla tradicional.

3. Huevos rellenos de atún y yogur

Herví dos o tres huevos, cortalos por la mitad y retirales las yemas.

Mezclalas con atún al natural, una cucharada de yogur natural, limón, pimienta y perejil. Volvé a rellenar las claras y acompañá con ensalada o verduras asadas.

Es una alternativa fría que puede prepararse con anticipación y mantenerse en la heladera hasta la hora del almuerzo.

4. Tortilla de brócoli y ricota

Cociná brevemente el brócoli hasta que quede tierno pero firme y picá los ramilletes.

Mezclalos con dos huevos, ricota, pimienta, ajo y un poco de queso rallado. Cociná la mezcla en sartén tapada a fuego bajo hasta que quede firme y dorá del otro lado.

La ricota modifica la textura y ayuda a obtener un interior más húmedo sin recurrir a crema.

5. Bowl tibio de lentejas, huevo y palta

Calentá lentejas previamente cocidas junto con tomate, pimiento y cebolla salteados.

Servilas en un bowl y completá con dos huevos cocidos, palta, perejil y jugo de limón. Para sumar textura pueden agregarse semillas o un pequeño puñado de frutos secos.

Es posiblemente la opción que más se aleja del típico plato con huevo: funciona como una ensalada tibia con legumbres como base.

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