Los huevos pueden parecer protegidos por su cáscara, pero temperatura y cambios ambientales influyen en cuánto mantienen su calidad. Para una correcta conservación, la refrigeración constante resulta especialmente eficaz y la manipulación también cuenta: guardarlos en la puerta o lavarlos en casa antes de almacenarlos pueden ser decisiones poco convenientes.
Un estudio publicado en septiembre de 2026 aporta un dato contundente: durante 27 semanas no se observaron huevos deteriorados entre los almacenados a 4 °C, independientemente del tratamiento de lavado estudiado. A 22 °C, en cambio, comenzaron a aparecer signos de deterioro alrededor de la octava semana.
Eso no significa que debamos guardar huevos durante seis meses. El experimento buscaba comparar condiciones de almacenamiento, no establecer una duración doméstica recomendada.
En qué parte de la heladera conviene guardar los huevos
Aunque muchas heladeras incluyen una huevera en la puerta, no es el lugar más estable.
El USDA recomienda conservarlos dentro de su cartón y colocarlos sobre un estante interior, porque la puerta experimenta mayores fluctuaciones de temperatura cada vez que se abre.
El envase original también cumple varias funciones: protege las cáscaras de golpes y permite conservar información como las fechas del producto.
Como referencia doméstica, el USDA indica que los huevos refrigerados pueden mantenerse aproximadamente entre tres y cinco semanas desde que se colocan en la heladera.
¿Hay que lavar los huevos antes de guardarlos?
En huevos comercialmente lavados y envasados, no conviene volver a lavarlos en casa antes de almacenarlos.
El USDA explica que hacerlo no es necesario y puede incluso aumentar el riesgo de contaminación si el agua facilita el paso de microorganismos a través de los poros de la cáscara.
Acá existe una particularidad importante: los huevos no se comercializan igual en todos los países. El estudio de 2026 justamente comparó huevos sin lavar, lavados, lavados y aceitados, y huevos lavados después de 21 días. En todos los grupos, la refrigeración a 4 °C fue el factor que evitó el deterioro observado en los almacenados a temperatura ambiente.
También conviene evitar un hábito aparentemente inocente: sacarlos de la heladera y dejarlos afuera durante horas para después volver a guardarlos. El USDA advierte que un huevo frío expuesto a temperatura ambiente puede generar condensación sobre la cáscara y recomienda no mantener huevos refrigerados afuera durante más de dos horas.
Por eso, para mejorar la conservación de los huevos, la regla más sencilla es mantener una refrigeración estable y reducir la manipulación innecesaria: cartón original, estante interior y frío constante.