Este postre de limón con leche condensada es una de esas recetas que nunca fallan. Es refrescante, bien cremoso y muy rendidor, ideal para los días de calor o para cerrar una comida sin complicaciones. No necesita horno, se prepara en minutos y combina el dulzor justo con el toque ácido del limón.
Galletitas dulces (tipo María o vainillas), cantidad necesaria
(Opcional: coco rallado o merenguitos para decorar.)
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Paso a paso del postre de limón
Colocá la leche condensada en un bowl y agregá el jugo de limón de a poco, mezclando suavemente hasta que espese.
Sumá la ralladura de limón, integrando para darle más aroma y sabor.
Incorporá la crema de leche, mezclando con movimientos envolventes hasta lograr una preparación lisa y bien cremosa.
Armá una base de galletitas en una fuente o en vasos individuales.
Cubrilas con una capa generosa de crema de limón.
Repetí las capas, alternando galletitas y crema, hasta terminar los ingredientes.
Llevá a la heladera al menos 2 horas, para que tome cuerpo y se enfríe bien.
El resultado es un postre suave, fresco y equilibrado, que se corta fácil y rinde mucho.
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Consejos para que salga perfecto
Usá limones frescos, el sabor cambia por completo.
Agregá el jugo de a poco, para controlar la acidez.
Dejalo reposar bien frío, mejora la textura final.
Servilo en vasos, si querés una presentación más prolija.
Cómo servirlo
Este postre de limón con leche condensada queda riquísimo solo o decorado con ralladura de limón, coco rallado o merenguitos. Es ideal para preparar con anticipación y tener listo para cualquier reunión.