Aunque parezca apagado, el televisor en stand-by mantiene circuitos activos y suma consumo fantasma, algo que se nota en la factura de luz. En muchos hogares argentinos ese consumo eléctrico se acumula mes a mes. Las guías prácticas para ahorro de energía ayudan a detectarlo y recortarlo sin perder comodidad.
El consumo fantasma ocurre cuando un electrodoméstico sigue utilizando energía aun estando aparentemente apagado.
Sucede en equipos con luces indicadoras, relojes digitales o sistemas de encendido remoto. Ese gasto es bajo de manera individual, pero sostenido durante todo el año.
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En conjunto, puede representar hasta un 10% del consumo eléctrico residencial, según estimaciones técnicas internacionales.
En Argentina, donde las tarifas eléctricas vienen ajustándose, ese porcentaje impacta directamente en el presupuesto mensual.
El televisor es uno de los principales responsables del consumo en stand-by doméstico.
También quedan activos decodificadores, equipos de audio, microondas con reloj digital y consolas de videojuegos.
Las notebooks conectadas permanentemente al cargador mantienen un flujo eléctrico constante.
Incluso algunos aires acondicionados modernos conservan sistemas electrónicos activos para responder al control remoto.
Cuantos más dispositivos conectados haya, mayor será el gasto acumulado silenciosamente.
Cuánto puede impactar en la factura de luz
Un solo aparato en stand-by consume pocos watts, pero durante 24 horas diarias.
Multiplicado por varios dispositivos y por 365 días, el número deja de ser marginal.
Ese consumo continuo puede sumar varios kilovatios mensuales sin que el usuario lo perciba.
En contextos de reducción de subsidios energéticos, ese detalle se traduce en mayor factura eléctrica. El impacto no es dramático, pero sí constante y evitable.
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Cómo reducir el gasto sin resignar comodidad
La forma más simple es desconectar completamente los equipos cuando no se usan. Otra opción práctica es utilizar zapatillas eléctricas con interruptor general.
Así se corta el suministro a varios dispositivos al mismo tiempo, reduciendo el consumo innecesario.
También conviene revisar cargadores enchufados sin uso, ya que continúan demandando energía mínima.
Pequeños cambios en hábitos diarios pueden disminuir el gasto eléctrico anual sin afectar el confort.
Controlar el stand-by no resolverá toda la factura, pero suma dentro de una estrategia integral de ahorro energético doméstico.