Un importante descubrimiento vinculado a los animales y la biología se produjo en diciembre pasado en el norte del país. En el área protegida del Valle del Lunarejo, en Rivera, se logró por primera vez el avistamiento de un yacaré (Caiman latirostris), especie autóctona de la región, pero que nunca antes había sido registrada en ese ecosistema.
Un descubrimiento que marca un precedente biológico
El avistamiento fue confirmado por Alvarito Armúa, director del área protegida, quien detalló que el ejemplar se encuentra en una laguna apartada, lejos de los espacios turísticos habilitados para el baño.
Según el especialista, el animal "se aloja en nichos donde hay abundancia de comida" y, de acuerdo a expertos, "está de paso por ese lugar".
Esta presencia, aunque transitoria, resulta significativa desde el punto de vista ecológico y científico.
Encuentran un yacaré en el Valle del Lunarejo biólogos estiman que no está solo (1).jpg
El comportamiento del yacaré en su nuevo entorno
El ejemplar apareció en una zona frecuentada por observadores de aves, y eligió un espacio que le permite camuflarse fácilmente.
“Busca lugares donde se pueda mimetizar en el ambiente para poder cazar a sus presas”, explicó Armúa.
Además, remarcó que esta especie suele preferir ambientes tranquilos, con alimento y agua en abundancia.
El yacaré: una especie protegida por ley
Si bien el yacaré es común en otros departamentos como Rocha, Artigas, Salto o Tacuarembó, su presencia en Rivera marca una expansión no documentada previamente.
Se trata de una especie protegida por la ley 9.481, cuya caza está prohibida en Uruguay desde el decreto 164/996. Por eso, las autoridades hacen especial hincapié en cuidar su integridad y respetar su hábitat.
Diversos indicios ecológicos y testimonios de la zona hacen suponer que este avistamiento no sería un caso aislado.
La combinación de hábitats propicios, como lagunas y humedales poco intervenidos, junto con el movimiento natural de especies en busca de alimento y refugio, lleva a algunos especialistas a considerar que podría haber otros yacarés en áreas cercanas, incluso sin haber sido aún detectados.
Recomendaciones para preservar la fauna silvestre
La organización Alternatus Uruguay, dedicada a la protección de especies, compartió una serie de medidas clave para los visitantes del parque:
No acercarse ni molestarlo
Aunque los yacarés suelen ser tímidos y poco agresivos, el contacto humano puede alterarlos y provocar comportamientos defensivos.
Observar a distancia
Disfrutar del avistamiento desde lejos permite preservar la seguridad del visitante y la del animal, al mismo tiempo que se respeta su comportamiento natural.
Evitar todo tipo de daño
Cualquier intento de agresión constituye no solo una falta ética sino también una infracción legal. El respeto por la vida silvestre es fundamental para la conservación.
Cuidar a las mascotas
El control de perros o gatos en áreas naturales evita conflictos con la fauna local. Las mascotas deben estar con correa y bajo supervisión permanente.
No alterar el entorno
Respetar el entorno del yacaré implica no contaminar, no alimentar a los animales y no modificar su hábitat. Estos espacios son clave para la biodiversidad del país.