Descubrimiento en Nuevo México: una planta prehistórica produce agua que parece provenir del espacio
Investigadores descubren que el Equisetum concentra isótopos pesados de oxígeno a niveles tan altos que superan cualquier registro terrestre previo y parecen de origen espacial.
Planta "cola de caballo" fue clave para un reciente descubrimiento científico.
Un equipo científico de la Universidad de Nuevo México detectó que la planta conocida como "cola de caballo"genera agua con una firma química idéntica a la de los meteoritos. Estedescubrimiento, realizado en una especie con 400 millones de años de historia, obliga a revisar cómo entendemos el clima del pasado.
El Equisetum, una planta cuyo linaje se remonta al periodo Devónico, ha sorprendido a la comunidad científica por su extraña capacidad de transformar el agua en su interior. El líquido que circula por su tallo hueco registra la firma de isótopos de oxígeno más extrema jamás medida en cualquier material de origen terrestre. Zachary Sharp, líder de la investigación, aseguró que si encontrara una muestra similar sin contexto, afirmaría que proviene de un meteorito.
Este fenómeno no ocurre en un entorno hostil como un desierto profundo o el espacio exterior, sino dentro de la estructura misma de la planta. A medida que el agua asciende desde la base hasta la punta del tallo, su composición química se vuelve progresivamente más extraña. La concentración de oxígeno pesado en el extremo superior de la planta es tan elevada que ha extendido los límites químicos conocidos de la Tierra por un factor de cinco.
image
El proceso de evaporación extrema en el tallo
La razón técnica detrás de este hallazgo reside en cómo la planta gestiona la humedad de manera inusual. A diferencia de la mayoría de los vegetales, donde la evaporación ocurre principalmente en las hojas, en la cola de caballo el proceso comienza mucho antes. Mientras el agua sube por el tallo hueco, las moléculas de agua con oxígeno más ligero escapan primero a través de las paredes del tallo hacia el aire seco.
Como consecuencia de este escape físico, cada segmento superior del tallo comienza su proceso con agua que ya está enriquecida con isótopos pesados. Al perder todavía más humedad hacia el exterior por el calor o el viento seco, se genera un gradiente acumulativo de oxígeno pesado que culmina en la punta con valores químicos inéditos. Este mecanismo, y no una causa biológica compleja, es lo que genera esa "firma espacial" tan característica que desafía los modelos actuales.
image
Reescribiendo la historia del clima terrestre
Este descubrimiento tiene implicancias directas en la forma en que estudiamos la historia de nuestro planeta. Dentro de los tejidos del Equisetum se forman fitolitos, que son pequeños cuerpos de sílice que actúan como moldes internos. Estos fitolitos sobreviven millones de años después de que la planta muere, conservando en su estructura la firma del oxígeno del agua que circulaba por ella mientras estaba viva.
Hasta ahora, los científicos utilizaban estos fósiles de sílice para estimar la humedad de épocas remotas, como los periodos en los que los dinosaurios dominaban la Tierra. Sin embargo, el equipo de Sharp descubrió que los modelos anteriores tenían errores de cálculo en las constantes físicas de evaporación. Al ajustar estos números basándose en los datos obtenidos de la cola de caballo, los investigadores ahora pueden reconstruir las condiciones climáticas antiguas con una precisión mucho mayor.
image
El hallazgo permite corregir lecturas desconcertantes que se habían obtenido previamente en plantas de desierto y en animales que consumen agua muy evaporada. Al refinar estas herramientas de medición, la ciencia reduce el riesgo de interpretar erróneamente los cambios en la humedad del pasado, permitiendo una visión más nítida de cómo ha evolucionado el clima terrestre a lo largo de millones de años.