3 de febrero de 2026 - 14:06

El mueble que achica el ambiente sin que lo notes y está en casi todos los livings

Según la decoración, la arquitectura y el diseño, un mueble muy común altera la percepción del espacio y afecta la circulación.

En muchos hogares, el sillón con apoyabrazos anchos parece una elección inocente. Sin embargo, desde la decoración, la arquitectura y el diseño, especialistas advierten que este mueble genera un efecto silencioso: reduce la percepción del espacio y condiciona la circulación, sobre todo en livings medianos y chicos.

El inconveniente no está solo en el largo, sino en la masa visual. Brazos gruesos, respaldos altos y tapizados pesados hacen que el sillón domine el ambiente. Desde la decoración, se explica que este mueble “se come” metros útiles, reduce la circulación y obliga a alejar otros elementos, incluso cuando las medidas parecen correctas sobre el plano.

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Decoración, arquitectura y diseño explican cómo un sillón impacta en la percepción espacial

Decoración, arquitectura y diseño explican cómo un sillón impacta en la percepción espacial

En proyectos de diseño del hogar, se repite un patrón: se prioriza la comodidad inmediata sin evaluar el impacto espacial. El sillón tradicional, pensado para casas grandes, se replica en departamentos donde cada centímetro cuenta. El resultado es un living que se siente más chico, cargado y menos flexible para distintos usos.

Además, este tipo de sillón suele apoyarse completamente en el piso, sin patas visibles. Según especialistas en arquitectura, cuando los muebles no permiten ver el suelo, el ambiente pierde profundidad. El ojo no puede “leer” continuidad y el espacio se percibe más corto y cerrado.

La alternativa liviana que cambia todo

La opción que proponen hoy los diseñadores es clara: sillones de líneas rectas, con brazos finos o directamente sin apoyabrazos, elevados sobre patas visibles. Esta solución libera visualmente el ambiente, mejora la circulación y permite reorganizar el living sin esfuerzo.

Desde la decoración, también se recomienda elegir tapizados claros o texturas livianas. Un sillón más estilizado no solo ocupa menos lugar real, sino que respira mejor dentro del espacio. Incluso manteniendo la misma cantidad de asientos, el cambio en proporciones transforma por completo la percepción del ambiente.

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Decoración, arquitectura y diseño explican cómo un sillón impacta en la percepción espacial

Decoración, arquitectura y diseño explican cómo un sillón impacta en la percepción espacial

Otro beneficio clave es la flexibilidad. Los sillones livianos se adaptan mejor a livings integrados, permiten sumar mesas auxiliares o lámparas de pie y no bloquean visuales. Así, el espacio se siente más amplio, ordenado y actual.

Para los especialistas, no se trata de eliminar comodidad, sino de repensarla. Cambiar este mueble tan común puede ser la decisión más efectiva para ganar metros visuales sin hacer obra. A veces, el problema no es el tamaño del living, sino el sillón que elegiste sin darte cuenta.

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