El microondas en la mesada no va más: el error de diseño que arruina la comodidad de tu cocina según expertos
La tendencia de instalar electrodomésticos en módulos verticales permite liberar los muebles bajos para ganar almacenamiento y evitar tener que agacharse al cocinar.
Por qué nunca deberías apoyar el microondas sobre la mesada si buscás una cocina funcional.
Ubicar el microondas directamente sobre la mesada es uno de los errores más comunes en los hogares. Aunque parece una solución rápida, este hábito ocupa un espacio de trabajo valioso y afecta la funcionalidad diaria. De acuerdo con el experto Miguel Gómez propone alternativas para modernizar el ambiente y mejorar la comodidad del usuario.
En la búsqueda de una cocina que sea verdaderamente moderna y funcional, la clave no reside únicamente en la calidad de los aparatos, sino en la manera estratégica en que se acomodan. Miguel Gómez, un referente en diseño de interiores, se volvió viral recientemente al advertir sobre una práctica muy extendida: dejar el microondas apoyado en la superficie de trabajo principal.
Según explica el especialista, este electrodoméstico sobre la mesada no solo resta metros útiles para preparar alimentos, sino que también rompe la armonía estética del espacio. La mesada es un área de trabajo crítica que debe permanecer despejada para facilitar las tareas diarias y mantener el orden visual.
El impacto negativo de ocupar la mesada de trabajo
Ubicar el equipo de esta manera suele ser visto como una salida práctica inmediata, pero termina convirtiéndose en un obstáculo físico. Gómez insiste en que existen alternativas mucho más cómodas que permiten optimizar cada rincón, especialmente en ambientes donde el metraje es reducido. Al despejar esta superficie, la cocina se percibe más amplia y eficiente.
La columna de electrodomésticos como solución ergonómica
La propuesta principal de Gómez para revertir este error es integrar el microondas en lo que se denomina una columna de electrodomésticos. Esta tendencia de diseño consiste en agrupar varios aparatos dentro de un mismo módulo vertical, permitiendo que cada uno quede a una altura personalizada según la estatura del usuario.
De este modo, es posible instalar el horno eléctrico a la altura del pecho o ligeramente más abajo, lo que evita la necesidad de agacharse constantemente para controlar la cocción. El microondas, por su parte, se coloca justo encima o a una altura similar, lo que suma seguridad al manipular recipientes calientes y mejora significativamente la ergonomía general de la estancia.
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Esta disposición vertical tiene una ventaja adicional para el diseño del hogar: permite reorganizar el resto del mobiliario y liberar los huecos de la parte inferior de la cocina. Al mover estos elementos a una columna, se ganan cajoneras bajas que pueden utilizarse para guardar ollas o elementos pesados, logrando un aprovechamiento integral y profesional de toda la estructura de la cocina.