Apenas baja la temperatura, aparece un reflejo bastante argentino: sacar el calefactor chico del placard y enchufarlo cerca del sillón, del escritorio o de la cama. El ENRE incluye al caloventilador chico con termostato entre los equipos de 1.500 W, y Edesur advierte que los caloventores están entre los artefactos eléctricos de calefacción que más consumen en el hogar.
La comparación con una pava eléctrica de 1.500 W sirve para entenderlo rápido. En el mercado argentino hoy se venden varios modelos de esa potencia.
La diferencia no está tanto en el número, sino en el tiempo de uso: una pava trabaja pocos minutos; un calefactor puede quedar prendido varias horas seguidas.
1000 W equivalen a 1 kW y que el kWh es la unidad con la que se factura el consumo. Entonces, un equipo de 1.500 W equivale a 1,5 kWh por cada hora encendida.
El mayor derroche de electricidad en otoño consume como una pava eléctrica de 1.500 W, pero mucho más tiempo (3)
Llevado a un ejemplo simple, el contraste se vuelve mucho más claro. Si ese calefactor de 1.500 W se usa 4 horas por día durante 20 días, suma 120 kWh. En cambio, una pava de la misma potencia usada 10 minutos por día durante 20 días llega a apenas 5 kWh.
Con igual potencia nominal, el calefactor termina consumiendo 24 veces más por la cantidad de tiempo que permanece funcionando.
En otoño e invierno, este gasto suele pasar desapercibido porque no siempre hay un uso intensivo de calefacción central ni de aire acondicionado. Justamente por eso muchos hogares apelan al calefactor portátil como solución rápida para “sacar el frío”.
El mayor derroche de electricidad en otoño consume como una pava eléctrica de 1.500 W, pero mucho más tiempo (2)
Pero el ENRE señaló en 2025 que, comparados en condiciones equivalentes, los aires acondicionados —especialmente los Inverter— consumen menos que caloventores, estufas, radiadores e incluso vitroconvectores. Un panel calefactor de alta eficiencia puede trabajar en torno a 600 W, muy por debajo de los caloventores más comunes.
Qué conviene mirar antes de enchufarlo
El error más común es elegir solo por precio de compra o por velocidad para calentar. Antes de usar uno de estos equipos, conviene mirar la potencia real en watts, pensar cuántas horas va a quedar encendido y revisar si el ambiente tiene filtraciones que obliguen al aparato a trabajar de más.