Sin embargo, existe un árbol que rompe con ese prejuicio. Crece poco, se adapta bien a espacios reducidos y ofrece una sombra amable, ideal para patios chicos, terrazas amplias o zonas internas del jardín donde el sol pega fuerte.
Dentro de la jardinería, el crespón (Lagerstroemia indica), también conocido como árbol de Júpiter, es una de las plantas más elegidas por paisajistas urbanos. Su principal virtud es su porte bajo: rara vez supera los 4 o 5 metros de altura.
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En jardín y jardinería, estas plantas dan sombra perfecta para patios chicos
En el jardín, su copa es redondeada y no excesivamente densa, lo que genera una sombra fresca sin oscurecer por completo el patio. Además, tiene una floración vistosa en tonos rosados, lilas o blancos que suma valor ornamental sin exigir grandes cuidados.
Otro punto clave es su sistema radicular poco agresivo, algo fundamental en patios argentinos donde conviven baldosas, desagües y paredes medianeras.
Por qué es ideal para patios chicos y climas urbanos
Recién en este punto aparece la voz de especialistas. Desde la jardinería técnica, el INTA y viveros experimentales municipales destacan al crespón como una de las plantas leñosas más estables para entornos urbanos.
Estudios difundidos por universidades como la de Córdoba señalan que su crecimiento lento y controlado reduce la necesidad de podas severas, lo que disminuye el estrés del árbol y prolonga su vida útil en el jardín.
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En jardín y jardinería, estas plantas dan sombra perfecta para patios chicos
Además, tolera bien el calor, la sequía moderada y la contaminación ambiental, condiciones habituales en ciudades argentinas durante el verano.
Cómo plantarlo y cuidarlo para que dure años
En jardinería, la ubicación es clave. El crespón necesita sol directo para florecer bien, aunque también se adapta a medias sombras dentro del jardín. Plantalo a una distancia prudente de muros para que la copa se desarrolle pareja.
El riego debe ser regular durante los primeros años. Una vez establecido, se vuelve una de esas plantas agradecidas que piden poco y dan mucho. Un suelo bien drenado y una poda liviana anual alcanzan para mantenerlo sano.
Elegir este árbol es una decisión inteligente: aporta sombra, belleza y equilibrio al jardín, sin los problemas que suelen espantar a quienes aman la jardinería pero temen a los árboles grandes.