Está en casi todas las cocinas. Se usa todos los días. Y durante años pasó desapercibido. Sin embargo, estudios científicos recientes advierten que ciertos utensilios de plástico negro pueden liberar sustancias químicas potencialmente tóxicas cuando entran en contacto con el calor.
Espátulas, cucharones, pinzas o cucharas de plástico negro suelen elegirse porque “no rayan”, son baratos y resisten el calor. El problema no es el color en sí, sino cómo se fabrican muchos de estos productos.
Una parte importante del plástico negro se produce a partir de plásticos reciclados, incluidos residuos electrónicos. En ese proceso pueden quedar retardantes de llama y otros compuestos químicos que no fueron diseñados para estar en contacto con alimentos.
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Qué toxinas puede liberar y por qué
Estudios publicados en revistas científicas como Chemosphere y análisis citados por organismos regulatorios europeos detectaron en utensilios de plástico negro la presencia de retardantes de llama bromados (BFR).
Estas sustancias se usaban en televisores, computadoras y otros aparatos electrónicos para reducir incendios. El problema es que:
No están permitidas para contacto alimentario
Pueden migrar a los alimentos con el calor
Se asocian a alteraciones hormonales y efectos neurológicos con exposición prolongada
No se trata de un veneno inmediato, pero sí de un riesgo acumulativo, especialmente si el utensilio se usa a diario para cocinar.
Por qué el calor empeora el problema
Cuando el plástico negro entra en contacto con sartenes calientes, aceites o alimentos a alta temperatura, la migración de químicos se vuelve más probable. Cuanto mayor es el calor y el tiempo de contacto, mayor es el riesgo.
Esto es especialmente relevante en preparaciones como:
Salteados
Frituras
Salsas calientes
Uso prolongado en ollas y planchas
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Durante años, el plástico negro fue considerado seguro, resistente y práctico. Además, su color impide que los sistemas ópticos de reciclaje detecten el material, lo que favoreció el uso de plásticos reciclados mezclados, sin un control estricto de su origen.
Por eso, estos utensilios se vendieron masivamente y hoy siguen presentes en millones de hogares.
Qué recomiendan los expertos
Diversos especialistas en seguridad alimentaria y organismos europeos recomiendan reemplazar progresivamente los utensilios de plástico negro, sobre todo los que se usan con calor.
Las alternativas más seguras son:
Madera o bambú bien tratados
Silicona de grado alimentario certificada
Acero inoxidable
No es necesario tirar todo de un día para el otro, pero sí dejar de usarlos para cocinar en caliente.
¿Y otros utensilios?
Es importante aclararlo:
El plástico común certificado para alimentos no presenta el mismo problema
El teflón no libera toxinas en uso normal
El aluminio y el acero inoxidable son seguros en cocina doméstica
El foco está específicamente en ciertos plásticos negros de origen reciclado.