Las alacenas pasaron de moda: la tendencia que dominará las cocinas en 2026
Descubrí por qué las alacenas cerradas desaparecen en 2026 para dar lugar a estantes abiertos que amplían el espacio y priorizan la autenticidad en el corazón del hogar.
Las alacenas cerradas no van más. Descubrí cuál va a ser la tendencia en las cocinas este 2026.
Las cocinas asépticas y ultra minimalistas pasan demoda. Para 2026, el diseño de interiores propone un giro inesperado: eliminar los muebles cerrados para ganar luz y amplitud. Esta transformación no es solo estética; es un cambio profundo en la forma de habitar y organizar nuestro espacio más cotidiano.
Durante décadas, las alacenas superiores fueron consideradas la única solución para el orden y la funcionalidad. Sin embargo, las nuevas corrientes de decoración plantean que ocultar el uso diario es un concepto obsoleto. La propuesta actual se centra en una estética que prioriza lo vividopor sobre lo perfecto, permitiendo que la cocina se muestre tal como es.
image
El adiós al minimalismo aséptico
El cambio fundamental consiste en sustituir los pesados bloques de muebles superiores por estantes abiertos de madera. Esta modificación elimina las barreras visuales a la altura de los ojos, lo que genera una sensación inmediata de ligereza y amplitud, incluso en espacios de uso intensivo.
Al dejar la vajilla, los frascos de especias y las ollas a la vista, los objetos cotidianos dejan de ser simples herramientas para convertirse en parte de la decoración. No se busca el orden de catálogo, sino un desorden controlado que refleje el funcionamiento real de una casa, con libros de cocina abiertos y mesadas en uso constante.
image
Materiales y elementos que definen el cambio
Para que esta tendencia sea efectiva, la elección de materiales es clave. El diseño para 2026 se apoya en elementos que aportan calidez y luz:
Azulejos tipo subway: ideales para reflejar la iluminación natural.
Maderas macizas: utilizadas en estantes para romper con la frialdad de los revestimientos modernos.
Mesadas claras: que ayudan a mantener la sensación de limpieza visual en un entorno abierto.
En este nuevo escenario, las piezas artesanales y las cerámicas pintadas a mano cobran un protagonismo absoluto. Incluso objetos populares, como la clásica jarra de pingüino, dejan de estar escondidos en el fondo de un mueble para ser exhibidos con orgullo como piezas con historia y carácter.
image
Una organización más consciente y real
Una de las consecuencias más prácticas de eliminar las puertas de los muebles es el cambio en los hábitos de consumo y guardado. Según los especialistas en interiorismo, este diseño invita a una organización mucho más consciente: se guarda menos volumen, se elige mejor cada pieza y se prioriza la funcionalidad real sin resignar el estilo.
image
Al no haber puertas, existe una relación más directa con los materiales y lo que se usa todos los días. La cocina deja de ser un decorado rígido para consolidarse como el corazón de la casa, un refugio donde el verdadero lujo es vivir los espacios sin necesidad de esconderlos. Esta evolución propone una forma de habitar más honesta y cálida, donde lo cotidiano se vuelve, finalmente, parte de la estética.