Mientras en el hemisferio norte la Navidad se asocia al frío, en Argentina celebramos entre brasas y aire acondicionado. Sin embargo, la tradición de decorar con plantas sigue más viva que nunca, aportando no solo color, sino también un respiro al alma y una colaboración a nuestra salud.
Tener plantas naturales en casa no es solo estética. Un estudio internacional coordinado por el Grupo de investigación de Naturación Urbana e Ingeniería de Biosistemas (NATURIB) de la E.T.S. de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla confirmó que la vegetación influye positivamente en nuestro bienestar psicológico y ayuda a reducir las emociones negativas. En estas fechas de balances, el verde simboliza esperanza y eternidad, mientras que el rojo representa salud y vigor.
Especies de plantas que aman el calor y la tradición
La reina indiscutida es la Flor de Pascua (Poinsettia). Aunque muchos creen que es de clima frío, es originaria de zonas templadas de Centroamérica. Sus famosas hojas rojas simbolizan pureza y, según los misioneros, recuerdan a la Estrella de Belén.
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Flor de Pascua.
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Para nuestro verano el Cactus de Navidad es ideal. Es una planta epífita tropical originaria de Brasil, por lo que se siente "como en casa" con nuestras temperaturas y regala flores rosadas espectaculares.
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Cactus de Navidad
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Si buscás atraer la prosperidad, no pueden faltar el acebo o el muérdago. El primero, con sus bayas rojas, era sagrado para los druidas y se asocia a la buena suerte., El muérdago, por su parte, tiene un origen nórdico y simboliza la capacidad de renacer y la protección del hogar.
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Planta de acebo en Navidad.
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Incluso el tradicional árbol de Navidad, sea un abeto o una conífera, tiene un sentido profundo: sus hojas perennes representan la vida que nunca se apaga, incluso en los momentos más oscuros. En países como Nueva Zelanda, usan el Pohutukawa, que florece de rojo brillante justo en diciembre, algo muy similar a lo que vivimos en el sur.