El Gobierno nacional dispuso la baja de otras diez empresas de medicina prepaga del registro oficial del sistema de salud. La medida fue adoptada por la Superintendencia de Servicios de Salud y publicada este viernes en el Boletín Oficial, en el marco de un proceso de fiscalización que depura el padrón de prestadores.
La decisión quedó formalizada a través de la Resolución N° 446/2026, mediante un edicto firmado por Silvia Noemí Viazzi, secretaria general del organismo.
Según se explicó, la medida responde al nuevo esquema de control implementado por el Gobierno para garantizar que sólo operen en el mercado entidades con actividad comprobable, cumplimiento de requisitos legales y transparencia administrativa.
La normativa también se apoya en la reactivación del registro de inscripciones, que había quedado suspendido en 2020 durante la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19. Desde entonces, las nuevas altas deben cumplir con un procedimiento más estricto, que incluye la presentación de documentación completa y la acreditación de capacidad operativa.
Las entidades que fueron excluidas del sistema son:
Desde el organismo aclararon que estas medidas no afectan a usuarios ni afiliados, ya que las entidades alcanzadas por la resolución no tenían beneficiarios registrados ni estaban brindando prestaciones al momento de las inspecciones.
La Superintendencia explicó que la depuración del registro busca tener un mapa más preciso de los prestadores activos, fortalecer los mecanismos de supervisión y mejorar la transparencia del sistema de salud privado. En ese sentido, anticiparon que el proceso continuará mientras se detecten agentes que no cumplan con los requisitos mínimos para operar.