Hay recetas caseras que sorprenden por lo simples y efectivas que resultan. Esta versión de helado de frutilla es un postre cremoso, fresco y saludable. La clave está en el tratamiento de la fruta y en la incorporación del aire en el batido. El resultado sorprende porque no se necesitan pasos complicados.
Lo interesante de esta preparación es que se adapta a distintos gustos sin modificar la técnica. El dulzor se regula según la preferencia y la base cremosa se obtiene combinando yogur y leche evaporada fría, que aporta volumen sin agregar azúcar. Una vez dominado el proceso, se transforma en una receta para repetir con cualquier otra fruta de estación.
Recetas
Esta receta es una opción casera y saludable para combatir el calor.
Esta receta es una opción casera y saludable para combatir el calor.
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Paso a paso para hacer este helado saludable
El primer paso consiste en cocinar las frutillas con 2 o 3 cucharadas de agua hasta que se ablanden y liberen su jugo. Esta cocción corta ayuda a intensificar el sabor y facilita luego el proceso de puré.
Una vez retiradas del fuego, hay que dejarlas entibiar y triturar hasta obtener una textura homogénea, pasando la mezcla por un colador para quitar semillas y conservar solo la pulpa.
En otro recipiente, batimos el yogur con el edulcorante hasta obtener una consistencia cremosa. Es importante integrar bien para que la mezcla final mantenga un equilibrio entre dulzor y acidez.
Cuando el puré esté listo, unimos al yogur en movimientos suaves.
En un bol aparte, la leche evaporada fría se semimonta con batidora eléctrica o a velocidad alta. Este paso es esencial porque incorpora aire y define la textura final del helado.
Luego, la leche evaporada la incorporamos pocoa poco a la mezcla anterior con una espátula, siempre con movimientos envolventes.
La preparación debemos guardarla en un recipiente apto para congelador. Para evitar la cristalización se debe remover cada 30 minutos con espátulas, durante aproximadamente 3 horas.
Antes de servir, es importante que dejemos reposar el helado a temperatura ambiente durante unos minutos para que recupere suavidad.