Las recetas con zapallito suelen encontrarse con el mismo problema: la verdura libera tanta agua que la preparación termina blanda. En esta tortilla de zapallito, los 2 huevos alcanzan para formar una cena individual en sartén, siempre que primero se retire buena parte de ese líquido. Así puede quedar dorada afuera y húmeda en el centro, sin incorporar harina.
Y esta vez no son medallones: se cocina una única tortilla grande, a fuego bajo, y se da vuelta completa.
Ingredientes para la tortilla de zapallito
Para una tortilla individual grande necesitás:
- 1 zapallito grande
- 2 huevos
- 40 g de queso cremoso o mozzarella
- 1 cucharada de queso rallado
- Sal y pimienta
- 1 cucharadita de aceite
El queso puede omitirse, aunque es el que aporta el centro más cremoso. La estructura principal proviene del huevo, por lo que no hace falta harina ni maicena.
La técnica de retirar líquido está bien establecida en preparaciones similares con zucchini: recetas de frittata recomiendan exprimir la verdura para evitar que el resultado quede aguado.
Paso a paso: cómo conseguir que quede dorada y no aguada
Rallá el zapallito con la parte gruesa del rallador. Agregale una pizca de sal y dejalo reposar unos 10 minutos.
Después viene el paso importante: colocá el zapallito rallado dentro de un repasador limpio, cerralo y apretá con las manos hasta extraer todo el líquido posible.
Pasalo a un bowl y mezclalo con los dos huevos batidos, el queso rallado, pimienta y apenas sal.
Calentá una sartén antiadherente pequeña —de unos 18 a 20 centímetros— con una cucharadita de aceite. Volcá la mitad de la preparación y distribuí formando una capa pareja.
Cuando la base empiece a afirmarse, colocá el queso cremoso en el centro sin llegar a los bordes y cubrí con el resto de la mezcla. Esta técnica de colocar parte de la preparación, incorporar queso y cubrirla aparece también en tortillas de zapallito tradicionales.
Tapá y cociná a fuego medio-bajo durante unos 5 o 6 minutos.
Cuando los bordes estén firmes y la parte superior haya comenzado a cuajar, apoyá un plato sobre la sartén, dala vuelta de una vez y deslizala nuevamente para cocinar el otro lado.
Dejala otros 3 a 5 minutos, esta vez destapada, para favorecer el dorado.
El resultado es distinto de los bocados que hicimos anteriormente: una tortilla de zapallito entera, con superficie dorada y un centro más húmedo gracias al queso.
Así, las recetas con 2 huevos no necesitan necesariamente harina para conseguir estructura. En esta preparación en sartén, el verdadero secreto ocurre antes de prender el fuego: cuanta menos agua llegue desde el zapallito, más fácil será conseguir una tortilla firme por fuera y cremosa por dentro.