El pastel de papas es una de las grandes recetas del invierno argentino. En esta versión, la carne se combina con calabaza para obtener una preparación más liviana, rendidora y llena de sabor. Además de aportar más verduras, la calabaza suaviza el puré y convierte esta comida casera en una excelente opción para los días fríos.
El clásico pastel suele prepararse únicamente con papas. Sin embargo, sumar calabaza permite reducir la cantidad de manteca necesaria, aporta un sabor ligeramente dulce y consigue un puré mucho más cremoso sin perder consistencia.
Es una receta sencilla que puede prepararse con anticipación y recalentar al momento de servir.
- 700 g de carne picada.
- 700 g de papas.
- 700 g de calabaza.
- 2 cebollas.
- 1 morrón rojo.
- 2 dientes de ajo.
- 100 g de queso rallado.
- Aceite de oliva.
- Sal.
- Pimienta.
- Pimentón.
- Comino.
- Nuez moscada.
Paso a paso
Cocinar las papas y la calabaza hasta que estén bien tiernas.
Mientras tanto, rehogar la cebolla, el ajo y el morrón con un poco de aceite de oliva.
Agregar la carne picada y cocinar hasta que pierda completamente el color rosado.
Condimentar con sal, pimienta, pimentón y una pizca de comino.
Pisar las papas junto con la calabaza hasta obtener un puré uniforme.
Incorporar nuez moscada y, si se desea, un pequeño chorrito de leche caliente para lograr una textura más cremosa.
En una fuente para horno colocar primero la carne, cubrir con todo el puré y terminar con queso rallado.
Gratinar durante aproximadamente veinte minutos hasta obtener una superficie bien dorada.
Por qué esta receta resulta más liviana
La calabaza contiene gran cantidad de agua y fibra.
Eso permite disminuir la cantidad de materia grasa sin resignar textura ni sabor.
Además aporta vitaminas y un color mucho más atractivo al plato.
Una comida perfecta para el invierno
El pastel de papas sigue siendo uno de los platos más elegidos durante el invierno, pero pequeños cambios pueden volverlo todavía más equilibrado. Esta versión demuestra que las mejores recetas muchas veces nacen de mejorar un clásico sin perder aquello que lo convirtió en favorito de tantas familias.