9 de abril de 2025 - 18:15

Cómo hacer deliciosas galletitas de almendra y limón: crujientes por fuera, tiernas por dentro

Lo mejor que para hacer estas galletas no necesitas ingredientes raros ni técnicas complicadas, porque es de las recetas que salen bien sí o sí.

De esas recetas caseras, fáciles y con un aroma que te envuelva toda la casa, son las galletas de almendra con un toque de limón, crocantes por fuera, suaves por dentro y con ese gustito a casero que enamora. Ideales para acompañar los mates o el café del desayuno o la merienda.

Perfectas para preparar con chicos o simplemente para regalarte un mimo en medio de la semana. Lo mejor es que no necesitas ingredientes raros ni técnicas complicadas, porque es de las recetas que salen bien sí o sí. Además, combinan lo mejor de dos mundos: el sabor delicado de la almendra y el frescor cítrico del limón.

Otra ventaja es que podés prepararlas con antelación y guardarlas en un frasco hermético: duran varios días perfectas. Si querés hacerlas sin azúcar, podés usar algún edulcorante tipo eritritol. Si no tenés harina de almendras, podés reemplazarla por avena molida o harina de coco (aunque cambiará un poco la textura).

Galletas de almendra y limón (1).jpg

Ingredientes para 24 galletas de almendra con un toque de limón

  • 175 g de harina de almendras
  • 175 g de harina común (0000)
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de bebida de almendras (puede ser leche también)
  • 120 g de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 4 g de levadura química (polvo de hornear)
  • 1 pizca de sal
  • Azúcar impalpable para rebozar
    Galletas de almendra y limón (6).jpg

El paso a paso para las más deliciosas galletas de limón y almendras

  1. Mezclá el azúcar con la ralladura de limón en un bowl y dejalo reposar al menos una hora para potenciar ese perfume tan especial que le da el limón a estas galletas. Este paso es opcional, pero marca la diferencia. Vas a ver cómo se intensifica el aroma cítrico de forma natural.
  2. Pasado ese tiempo, agregá al bowl los dos huevos, la bebida de almendra (o leche), el extracto de vainilla, la harina de almendras, la harina común, el polvo de hornear y la pizca de sal.
  3. Mezclá todo con una espátula o a mano hasta formar una masa homogénea. Va a quedar un poco pegajosa.
    Galletas de almendra y limón (5).jpg
  4. Con las manos apenas untadas en aceite (para que no se te pegue la masa), formá bolitas de unos 35 a 40 gramos. Luego, pasalas por azúcar impalpable y aplastalas ligeramente con la palma de la mano. Ese rebozado les va a dar ese aspecto craquelado tan lindo una vez que se horneen.
  5. Disponé las galletas en una placa para horno con papel manteca o tapete de silicona, dejando algo de espacio entre cada una porque se expanden. Llevá al horno precalentado a 180°C (calor arriba y abajo) y horneá por unos 15 minutos. Durante la cocción vas a ver cómo se craquelan en la superficie y se empieza a sentir ese olorcito dulce y cítrico que te va a hacer agua la boca.
  6. Al sacarlas del horno, las galletas van a estar blanditas, pero no te asustes: dejalas enfriar completamente sobre una rejilla y van a tomar la textura justa.
LAS MAS LEIDAS