2 de julio de 2026 - 20:30

Como cuidar y limpiar la piel de las manos en los días más fríos del año: el truco para evitar la sequedad

Especialistas recomiendan adoptar una rutina específica de cuidado durante esta época del año para proteger la piel.

Por qué el frío reseca la piel de las manos

Durante el invierno, distintos factores ambientales contribuyen al deterioro progresivo de la barrera que protege la piel.

El viento frío, los ambientes calefaccionados y el uso frecuente de agua muy caliente favorecen la pérdida de humedad, lo que aumenta la sensibilidad y la aparición de asperezas o pequeñas grietas. Las manos suelen ser una de las zonas más afectadas porque permanecen expuestas durante buena parte del día.

Los especialistas explican que conservar la hidratación resulta fundamental para mantener la piel en buen estado y reducir las molestias propias de la temporada invernal.

El cuidado diario también mejora el bienestar

Más allá de una cuestión estética, proteger las manos y los labios durante el invierno también aporta beneficios para el bienestar cotidiano.

Evitar la resequedad ayuda a disminuir molestias, preservar la función protectora de la piel y mantener una mayor comodidad en las actividades diarias. Incorporar pequeños hábitos de cuidado personal puede marcar una diferencia importante durante los meses de bajas temperaturas.

La rutina recomendada para proteger la piel

Los expertos aconsejan utilizar limpiadores suaves que respeten la barrera natural de la piel y evitar productos exfoliantes demasiado agresivos.

También recomiendan aplicar cremas hidratantes formuladas con ingredientes como ceramidas o ácido hialurónico, que ayudan a conservar la humedad y fortalecer la protección cutánea. Además, destacan la importancia de cuidar el microbioma de la piel y utilizar protector solar durante todo el año, incluso en invierno.

Claves para cuidar las manos durante los días fríos

Para reducir la sequedad y prevenir irritaciones, los especialistas sugieren incorporar algunos hábitos sencillos:

  • Utilizar jabones suaves y lavar las manos con agua tibia, evitando productos con alcohol o perfumes intensos.
  • Aplicar crema hidratante varias veces al día, especialmente antes de acostarse.
  • Realizar una mascarilla nocturna con vaselina o aceites vegetales y cubrir las manos con guantes de algodón.
  • Usar guantes al salir al exterior y también durante las tareas de limpieza del hogar.
  • Evitar los secadores de aire caliente para las manos.
  • Elegir productos que contengan caléndula para aliviar la irritación.
  • Aplicar protector solar incluso en jornadas nubladas.

La hidratación y la alimentación también influyen

El cuidado de la piel no depende únicamente de los productos que se aplican de forma externa.

Durante el invierno muchas personas reducen el consumo de agua, lo que puede afectar la elasticidad y el aspecto de la piel. Por ese motivo, los especialistas aconsejan mantener una buena hidratación mediante agua, caldos caseros e infusiones sin cafeína o agua saborizada con frutas.

LAS MAS LEIDAS