Un equipo de científicos desarrolló un innovador sistema que permite a cucarachas cíborg sobrevivir durante horas en ambientes sin oxígeno, una tecnología pensada para mejorar las tareas de búsqueda y rescate tras desastres naturales y que, a largo plazo, podría utilizarse en la exploración espacial.
El proyecto fue liderado por científicos de la Universidad Tecnológica de Nanyang, en Singapur, quienes lograron equipar a estos insectos con un dispositivo que les suministra oxígeno mientras se desplazan bajo el agua.
El desarrollo combina ingeniería, biología y robótica para aprovechar la resistencia y la movilidad de estos insectos. A diferencia de los pequeños robots, las cucarachas consumen muy poca energía y pueden desplazarse por grietas y espacios extremadamente reducidos. Los investigadores solo intervienen en la dirección de sus movimientos mediante impulsos eléctricos, mientras que el propio insecto realiza el esfuerzo físico, lo que disminuye significativamente el consumo energético del sistema.
Cómo funciona el “traje de buceo” para las cucarachas cíborg
El nuevo dispositivo actúa como un pequeño tanque portátil de oxígeno. En lugar de almacenar aire comprimido, utiliza una solución diluida de peróxido de hidrógeno junto con una esponja recubierta por un catalizador que produce oxígeno de forma continua.
Ese oxígeno viaja a través de cuatro pequeños tubos hasta los espiráculos, las estructuras respiratorias de las cucarachas, permitiéndoles mantenerse activas en ambientes donde normalmente no podrían sobrevivir.
Además del sistema de respiración artificial, los insectos incorporan implantes electrónicos que permiten controlar su dirección de manera remota. Según el profesor Hirotaka Sato, responsable de la investigación, esta innovación amplía considerablemente el rango de acción de estos insectos.
“La ampliar los parámetros operativos de nuestros insectos cyborg para incluir viajes submarinos, creemos que pueden mejorar los esfuerzos de búsqueda y rescate”, afirmó el investigador. Más adelante, agregó: “Es un gran paso hacia trajes espaciales para insectos cyborg. La exploración de la superficie de Marte, por ejemplo”.
Los resultados obtenidos durante las pruebas
Los experimentos demostraron que las cucarachas pudieron caminar hasta tres horas bajo el agua a profundidades de hasta 50 centímetros sin sufrir daños. También atravesaron túneles con elevadas concentraciones de dióxido de carbono y conservaron prácticamente la misma velocidad de desplazamiento que en condiciones normales.
Los científicos indicaron que todos los ejemplares monitoreados permanecieron saludables durante los días posteriores a las pruebas, lo que respalda la viabilidad del sistema para futuras aplicaciones.
Gracias al laurel se pueden combatir las cucarachas en el hogar de forma simple y económica.
Una tecnología pensada para salvar vidas
El objetivo principal del proyecto es asistir a los equipos de emergencia que trabajan en edificios derrumbados después de terremotos, explosiones u otros desastres naturales.
Las cucarachas pueden ingresar en espacios donde una persona o un robot convencional no tienen acceso, lo que permitiría localizar sobrevivientes con mayor rapidez. Su pequeño tamaño y capacidad para desplazarse entre escombros representan una ventaja importante en este tipo de operaciones.
Esta línea de investigación no comenzó recientemente. En 2021, el mismo equipo presentó las primeras cucarachas cíborg equipadas con pequeñas mochilas electrónicas capaces de estimular sus cercos, órganos sensoriales que detectan vibraciones y corrientes de aire, para controlar la dirección de los insectos.
Tres años más tarde, en 2024, los investigadores lograron coordinar un enjambre formado por 20 cucarachas que podían desplazarse juntas mientras evitaban obstáculos.
Según los científicos, diez de estos insectos participaron posteriormente en la Operación Corazón de León, desarrollada tras el terremoto ocurrido en Myanmar en 2025, donde colaboraron en la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros.